MIAMI, EE.UU.-
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos se enfrenta a un posible cierre a partir de este viernes si persiste el bloqueo en el Congreso a su financiación. Esta situación pone en riesgo el futuro de las operaciones migratorias que dependen de esta cartera federal.
El Partido Demócrata ha condicionado su apoyo a una mayor transparencia en las redadas migratorias. Estas operaciones, impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump desde su regreso al poder para detener y deportar a migrantes indocumentados, han generado controversia, incluyendo la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis.
Sin embargo, la oposición demócrata no es el único impedimento para la aprobación o extensión de la financiación del DHS. La bancada republicana también experimenta una división interna entre su ala más conservadora y la moderada, lo que complica aún más el panorama para un posible acuerdo.
Actualmente, el presidente republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, apoya un proyecto de ley de financiación anual, mientras que el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, propone una medida provisional.
Impacto de un posible cierre en el ICE
En los últimos años, el DHS ha destinado anualmente aproximadamente 10.000 millones de dólares para el funcionamiento del ICE, la partida que el Congreso está bloqueando en este momento.
No obstante, el ICE dispone de un fondo suplementario significativo gracias a la ley ‘One Big Beautiful Bill‘ (Gran y Hermosa Ley), aprobada el año pasado, que le concedió 75.000 millones de dólares.
De producirse un cierre del DHS, las operaciones del ICE no se paralizarían por completo, ya que podrían sostenerse con los recursos de este fondo complementario hasta su agotamiento.
Demandas del Partido Demócrata
El voto favorable del Partido Demócrata, o al menos de una parte de sus miembros, es crucial para la aprobación de la financiación del DHS. Aunque los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras, en el Senado se requieren 60 votos para que estas medidas prosperen, y actualmente cuentan con 53.
Para dar luz verde a los presupuestos del DHS, el Partido Demócrata ha solicitado que se prohíba a los agentes del ICE ingresar en domicilios sin una orden judicial, que se exija su clara identificación y la no utilización de máscaras durante las redadas, así como el uso de cámaras corporales para registrar sus acciones.
Adicionalmente, los demócratas exigen el cese del perfilamiento racial, que implica la detención de individuos basándose únicamente en su apariencia física o raza, y la limitación de los arrestos en la vía pública o en lugares sensibles como escuelas o iglesias.
La representante demócrata Rosa DeLauro presentó este miércoles un proyecto de ley que propone financiar completamente a todas las agencias del DHS, con la excepción del ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina del Secretario.
Disenso interno en el Partido Republicano
El ala moderada del Partido Republicano ha mostrado receptividad a algunas de las reformas sugeridas por los demócratas, como el uso de cámaras personales. Sin embargo, el sector más conservador de la formación ha calificado estas propuestas como «poco realistas y poco serias».
Mientras Thune insiste en avanzar con una medida provisional para asegurar las operaciones migratorias, Johnson argumenta que esta postura representa una concesión a los demócratas. El presidente de la Cámara aboga por continuar con una propuesta de financiación anual para el DHS que ya ha sido aprobada en la Cámara de Representantes.
Si se llegara a imponer la propuesta provisional, algunos republicanos han manifestado su preferencia por que su duración se extienda hasta el final del año fiscal, el 30 de septiembre.
Consecuencias de un cierre del DHS
La semana pasada, el Congreso aprobó la ley presupuestaria que permitió la reactivación del Gobierno Federal tras un fin de semana de cierre, pero solo se logró un consenso para extender los fondos del DHS hasta este viernes.
Si el bloqueo se mantiene más allá de la fecha límite, el departamento entraría en un cierre indefinido hasta que se logre un acuerdo.
No obstante, los servicios esenciales, como el personal de la Patrulla Fronteriza, los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte en aeropuertos y los servicios de emergencia, permanecerían operativos.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) también tiende a permanecer abierto, ya que opera con las tarifas que los usuarios pagan por sus trámites.


