DACA, BANGLADÉS.- El Partido Nacionalista de Bangladés (BNP), liderado por Tarique Rahman, ha obtenido una victoria contundente en las elecciones generales celebradas el pasado jueves, asegurando 209 de los 297 escaños escrutados. Estos resultados, facilitados este viernes por la Comisión Electoral a EFE, marcan el fin de la era política dominada por Sheikh Hasina y establecen un nuevo panorama en el país asiático.
Aunque el anuncio oficial y definitivo de los resultados está pendiente, un documento compartido por el secretario de la Comisión Electoral, Akhtar Hossain, confirma que el BNP ha alcanzado una mayoría absoluta de más de dos tercios de la cámara. Este hito no solo desplaza a la derrocada Sheikh Hasina, sino que también configura un parlamento compuesto íntegramente por antiguas formaciones opositoras.
Paralelamente a las legislativas, la Comisión Electoral ha validado el éxito del referéndum sobre el paquete de reformas constitucionales propuesto por el gobierno interino del Premio Nobel Muhammad Yunus. La opción del «Sí» prevaleció con el 60,26 % de los apoyos, sumando 48.074.429 votos, frente a los más de 22 millones de votos del «No». Este resultado refrenda el proceso de transición democrática iniciado tras la caída de la autocracia en agosto del año anterior.
A pesar de que las cifras ya son de dominio público, el anuncio oficial final podría posponerse hasta este sábado para cumplir con los procedimientos legales de publicación del boletín oficial. No obstante, el BNP ha manifestado su intención de formar gobierno este mismo domingo, una vez que la Comisión Electoral certifique la totalidad de los resultados de las 297 circunscripciones.
Tarique Rahman, cuyo regreso triunfal a Daca fue precedido por años de exilio y condenas desestimadas, celebró la victoria declarando: «El pueblo de Bangladés ha estado esperando este día durante mucho tiempo. Hoy, la gente ha recuperado sus derechos». Estas palabras sellan el entierro definitivo de la estructura de poder de la proscrita Liga Awami.
El desarrollo pacífico de estos comicios ha sido considerado un éxito para la frágil transición tutelada por el Nobel de la Paz Muhammad Yunus. A diferencia de las últimas tres elecciones bajo el régimen de Hasina, caracterizadas por el fraude masivo y el boicot, esta jornada contó con el aval de observadores internacionales. Yunus, quien asumió el Ejecutivo interino en agosto para pacificar una nación devastada por los casi 1.400 muertos que dejó la represión gubernamental contra la ‘Generación Z’, describió la votación como «el cumpleaños del nuevo Bangladés».
Con la elección de Tarique Rahman, Bangladés se prepara para una ruptura histórica en su dinámica política, al elegir en unas elecciones generales a un hombre para el cargo de primer ministro por primera vez en 35 años. Si bien el país ha tenido líderes masculinos a través de regímenes militares o administraciones interinas no electas, Rahman es el primero en obtener legitimidad directa de las urnas desde 1991.
Este cambio simboliza el fin de un largo matriarcado político, marcado por la desaparición de Hasina —quien permanece escondida en la India y condenada a muerte tras huir de la revolución estudiantil de 2024— y por el reciente fallecimiento de Khaleda Zia. Tarique Rahman, tildado en su juventud de «príncipe heredero» por sus detractores y condenado en rebeldía a cadena perpetua por un ataque con granadas en 2004, ha visto cómo, tras la revolución juvenil de agosto de 2024, las condenas en su contra fueron desestimadas, allanando el camino para su regreso y ascenso político.


