NUEVA YORK.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos intensificó este viernes el contencioso legal que mantiene con la Universidad de Harvard al presentar una demanda en su contra. La acusación principal es por ocultar información al Gobierno de Donald Trump durante una investigación de su proceso de admisión, con el fin de determinar si la prestigiosa institución académica “sigue discriminando” a aspirantes.
Pam Bondi, la fiscal general del Estado, sostuvo: “Harvard no ha revelado los datos que necesitamos para garantizar que sus admisiones están libres de discriminación; seguiremos luchando para que el mérito prevalezca sobre las políticas DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión) en todo EE.UU.“. Cabe destacar que, durante su administración en la Casa Blanca, el entonces presidente Donald Trump prohibió las políticas públicas de diversidad, equidad e inclusión, orientadas a garantizar la representatividad, el trato justo y el acceso a las instituciones para todos.
La denuncia alega que el centro educativo “ralentizó repetidamente el ritmo de presentación y se negó a proporcionar los datos y documentos pertinentes solicitados por el Departamento de Justicia“. Entre la información que, según el Departamento, la universidad ocultó, se destaca la relacionada con “la raza, el origen étnico, la diversidad, la equidad y la inclusión” de los alumnos admitidos.
No obstante, el Departamento especificó en un comunicado que “la demanda solo pretende obligar a Harvard a presentar documentos relacionados con cualquier consideración de raza en las admisiones y no acusa a Harvard de discriminación racial” en esta etapa del proceso legal.
Este es un nuevo paso en la prolongada disputa legal entre la universidad y la Administración Trump. En febrero de 2025 (una fecha que podría ser un error tipográfico en la fuente original, considerando el periodo de la administración Trump), el Ejecutivo le envió una carta formal exigiéndole supervisar sus admisiones, la contratación y la ideología de los estudiantes y el personal. Tras la negativa del centro, el Gobierno llegó a congelar más de 2.000 millones de dólares en fondos federales para la entidad, bajo la acusación de llevar a cabo una política antisemita.
En respuesta, Harvard demandó a Trump y una jueza federal suspendió el bloqueo de fondos. Durante aquel período, el exmandatario intentó prohibir al centro la matriculación de estudiantes extranjeros y llegó a declarar que la institución era “un peligro para la democracia”. Recientemente, el exmandatario también exigió al centro una indemnización de 1.000 millones de dólares en concepto de “daños y perjuicios”, después de que The New York Times informara que el Gobierno se había rendido en un contencioso legal anterior, una afirmación que contrasta con la actual intensificación de acciones por parte del Departamento de Justicia.


