MOSCÚ.- El presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, tiene previsto recibir este miércoles en el Kremlin al ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez. El encuentro se centrará en la aguda crisis energética que atraviesa la isla caribeña, exacerbada por el embargo económico impuesto por Estados Unidos.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, destacó la importancia de esta reunión, señalando que se produce en un momento particularmente difícil para «nuestra amistosa y hermana Cuba«. Peskov reafirmó la postura de Rusia, que consistentemente se ha pronunciado en contra del «bloqueo» a la isla, una posición compartida, según él, por numerosos países alrededor del mundo.
Peskov subrayó el alto valor que Rusia otorga a sus relaciones con Cuba, manifestando la intención de continuar mejorándolas y de proporcionar la asistencia necesaria a sus amigos en estos tiempos desafiantes. Adicionalmente, descartó que la cooperación entre Moscú y La Habana pueda incidir en las actuales negociaciones sobre Ucrania, que se desarrollan este miércoles en Ginebra con mediación estadounidense. «No creemos que estos sean asuntos relacionados», afirmó, aludiendo a previas amenazas de imposición de aranceles por parte del expresidente de EE.UU., Donald Trump, a finales de enero.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, informó que el ministro Rodríguez también se reunirá con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Zajárova expresó la «firme solidaridad» de Moscú con La Habana ante lo que describió como una «presión exterior sin precedentes, tanto económica como coercitiva». Recordó que Cuba ha vivido durante casi setenta años bajo un «bloqueo ilegítimo, antihumano, económico, comercial y financiero de Estados Unidos«, el cual, según sus declaraciones, se ha intensificado tras acciones militares de Washington en Venezuela el 3 de enero pasado.
Moscú ha avanzado recientemente en el contacto con las autoridades cubanas, previendo el suministro de petróleo a la nación caribeña, una medida que no se concretaba desde el envío de 100.000 toneladas de crudo en febrero de 2025. La grave situación energética ha provocado que aerolíneas rusas suspendieran sus vuelos a La Habana, repatriando a varios miles de turistas debido a la escasez de combustible.
El Gobierno cubano ha implementado un estricto plan de contingencia para enfrentar el asedio energético, que incluye servicios mínimos en hospitales, teletrabajo en oficinas y racionamiento extremo en gasolineras, afectando incluso a grandes empresas extranjeras operando en la isla.


