NUEVA DELHI.- El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, propuso este jueves la creación de un fondo global de 3.000 millones de dólares con el objetivo de asegurar que el desarrollo tecnológico, particularmente en el ámbito de la Inteligencia Artificial (IA), beneficie a todas las naciones por igual. La propuesta fue presentada durante su intervención en la jornada de clausura de la Cumbre de Impacto de IA en Nueva Delhi.
“Por eso hago un llamamiento a favor de un Fondo Global para la IA, para construir capacidades básicas en todas partes: habilidades, datos, potencia de cómputo asequible y ecosistemas inclusivos. Nuestro objetivo son 3.000 millones de dólares”, declaró Guterres ante los líderes mundiales y directivos asistentes al foro.
El máximo representante de la ONU advirtió que el futuro de esta tecnología no puede ser decidido exclusivamente por un grupo reducido de países, ni debe quedar a merced de los “caprichos de unos pocos multimillonarios”.
Guterres subrayó que la cifra solicitada representa menos del uno por ciento de los ingresos anuales de una sola gran compañía del sector, calificándolo como un “pequeño precio” para garantizar que los beneficios de estos avances alcancen a toda la humanidad.
En el marco de la cumbre, Guterres anunció oficialmente el nombramiento de un Panel Científico Internacional Independiente. Este panel, compuesto por 40 expertos, tendrá la misión de reemplazar “el bombo publicitario y el miedo” por evidencias científicas que ayuden a cerrar las brechas de conocimiento entre naciones.
Adicionalmente, adelantó que la ONU lanzará en Ginebra, en julio, un Diálogo Global sobre Gobernanza. Este espacio buscará que todos los países tengan una voz activa en la creación de medidas de seguridad y estándares comunes para la IA. Según Guterres, son necesarias “barandillas que preserven la agencia, la supervisión y la responsabilidad humana”.
El secretario general también exigió la transición de las infraestructuras tecnológicas hacia energías limpias, para evitar trasladar los altos costos de agua y electricidad a las comunidades más vulnerables.
Finalmente, instó a invertir en la formación de los trabajadores para que la tecnología complemente y aumente el potencial humano, en lugar de reemplazarlo. Fue categórico al defender que “ningún niño debe ser sujeto de prueba de una tecnología no regulada”. Guterres concluyó su mensaje haciendo un llamado a medir el éxito de estos avances por su capacidad para proteger el planeta y mejorar vidas, estableciendo siempre la “dignidad como el ajuste predeterminado”.




