Estados Unidos.- El club de fútbol alemán Werder Bremen, de la Bundesliga, ha anunciado la suspensión de su gira de pretemporada por Estados Unidos. La decisión se atribuye al tenso clima antimigrante y a incidentes recientes que involucran el fallecimiento de civiles en Minnesota a manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
En declaraciones al medio alemán DeichStube, Klaus Filbry, director general del equipo, explicó que la cancelación responde a un rechazo a las políticas migratorias implementadas por la administración Trump. Filbry declaró: “Dos personas fueron asesinadas a tiros por las autoridades estatales en Minnesota. Jugar en una ciudad que actualmente experimenta disturbios y donde se dispara contra la gente no se alinea con los valores de nuestro club”.
Un factor adicional que influyó en la decisión fue la creciente incertidumbre respecto al ingreso de la delegación del club al país. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos había propuesto un plan para exigir a los viajeros la revelación y revisión de sus perfiles en redes sociales, con el fin de identificar posibles riesgos de seguridad. Aunque esta normativa aún no ha entrado en vigor, el Werder Bremen optó por no asumir riesgos.
Al respecto, Filbry señaló: “Ya no está claro qué jugadores podrán entrar a EE.UU. por la implementación de requisitos de entrada más estrictos, que incluyen la revisión de los perfiles en redes sociales de los últimos cinco años”.
Asimismo, el directivo mencionó la actual situación deportiva del Werder Bremen como un elemento más en la decisión. El equipo se encuentra actualmente en la posición 16 de la Bundesliga, en zona de playoffs para el descenso. “Nuestra situación deportiva actual dificulta la planificación y conlleva ciertos riesgos financieros”, agregó.
Los incidentes a los que se refiere el club ocurrieron el pasado mes de enero en Minneapolis, Minnesota, donde dos civiles perdieron la vida a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). La primera víctima fue la activista Renee Good, de 37 años, quien falleció por disparos de un agente del ICE mientras se encontraba en su vehículo. Este suceso fue grabado en video y, semanas después, un incidente similar cobró la vida de Alex Pretti.


