Phoenix.- Los Phoenix Suns, considerados una de las revelaciones de la actual temporada de la NBA, enfrentan un revés significativo con la lesión de su alero Dillon Brooks. El jugador se perderá entre cuatro y seis semanas debido a una rotura en su mano izquierda. Este incidente ocurre en un momento crucial para el equipo de Arizona, que, tras un reinicio de proyecto que incluyó la partida de Kevin Durant y la rescisión del contrato de Bradley Beal, ha logrado una competitividad inesperada, posicionándose en la lucha por el acceso directo a los playoffs.
La lesión de Brooks se produjo en el primer cuarto del partido disputado hace dos días contra los Orlando Magic. Ayer, el alero fue visto en el banquillo de los Suns con la mano izquierda completamente escayolada. Este contratiempo interrumpe lo que estaba siendo la mejor temporada ofensiva en la carrera del jugador, quien también mantenía su reconocida capacidad defensiva, valorada en cualquier quinteto de la NBA.
En la presente campaña, Brooks promedia 21 puntos con un 50% de efectividad en tiros de campo, ambos récords personales. Su desempeño ha destacado por una mejora notable en el uno contra uno y en tiros de media distancia. Actualmente, Phoenix ocupa la séptima posición en la conferencia, un puesto de play-in que, aunque cómodo, no garantiza el acceso directo. La baja de Brooks, sumada a la intermitencia de Devin Booker, podría beneficiar a equipos rivales como los Timberwolves y Lakers, e incluso animar a los Warriors en la carrera por las posiciones de postemporada.


