Bruselas.-
La Comisión Europea ha dado este lunes su luz verde para que Grecia destine 77 millones de euros en ayudas públicas, procedentes del fondo de recuperación, a la remodelación y modernización del Estadio Olímpico de Atenas. La institución informó de esta decisión a través de un comunicado.
Las obras previstas buscan la remodelación estructural del estadio y una mejora significativa en su rendimiento energético, además de abordar deficiencias graves localizadas en el techo de acero y en los sistemas electromecánicos y de iluminación.
El Ejecutivo comunitario destacó que, una vez finalizadas las obras, el estadio continuará sirviendo como una infraestructura pública multifuncional, apta para albergar eventos deportivos nacionales e internacionales, así como actividades culturales y de otros ámbitos.
Las autoridades de la Unión Europea aprobaron la financiación pública del proyecto tras concluir que es adecuada y necesaria para asegurar una actividad segura en una importante infraestructura de interés público, en vista de una laguna estructural de financiación y la ausencia de financiación privada viable.
Al mismo tiempo, Bruselas determinó que esta ayuda pública es proporcionada y limitada a lo necesario para lograr los objetivos del proyecto, mientras que los posibles efectos perjudiciales sobre la competencia son limitados.
Paralelamente, la Comisión Europea ha autorizado también a Chipre la financiación con 44,5 millones de euros para la construcción del nuevo estadio de fútbol de Limassol, cuyas obras culminaron en 2022, y su uso en condiciones preferenciales por tres clubes locales.
El nuevo estadio sustituye a una instalación anterior que no cumplía con los estándares técnicos y de seguridad y no podía ser remodelada para albergar competiciones internacionales.
En concreto, Bruselas dio luz verde a la ayuda concedida a la Organización Chipriota de Deportes (CSO), entidad propietaria y gestora del nuevo estadio, y a las licencias que dicha organización ha acordado con tres clubes de fútbol —Apollon Limassol, AEL Limassol y Aris Limassol— para que jueguen en el estadio sus partidos como locales a cambio de una tasa anual por debajo del precio de mercado.
El Ejecutivo justificó su decisión con el argumento de que el nuevo estadio representa una infraestructura moderna y segura para el fútbol profesional y para organizar eventos educativos o culturales de interés público.
Al igual que en el caso griego, Bruselas considera que las medidas son adecuadas para lograr el objetivo perseguido, necesarias ante la falta de inversiones privadas y proporcionadas en cuanto a que están limitadas a las metas del proyecto.


