PARÍS.- El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, advirtió este martes que el embajador de Estados Unidos en París, Charles Kushner, enfrentará limitaciones en sus funciones diplomáticas hasta que atienda una convocatoria oficial del Gobierno francés. El jefe de la diplomacia gala subrayó que el representante estadounidense deberá ofrecer explicaciones por su inasistencia a la reunión solicitada por las autoridades francesas. “Nos tiene que dar una explicación”, declaró Barrot en una entrevista con la emisora France Info.
Según el canciller Barrot, la ausencia del diplomático repercutirá directamente en su desempeño en Francia, impidiéndole el acceso a los miembros del Gobierno hasta que comparezca ante la citación oficial.
La convocatoria del Gobierno francés al embajador estadounidense se debe a su inconformidad por lo que considera una injerencia en asuntos internos, generada por declaraciones difundidas por la Embajada de Estados Unidos sobre la muerte de Quentin Deranque. Este joven, vinculado a la ultraderecha, falleció en Lyon el pasado 14 de febrero tras una agresión atribuida a presuntos activistas de extrema izquierda.
El mensaje, publicado en la red social X, advertía que el “extremismo violento de izquierda está en aumento” y señalaba el caso como una amenaza para la seguridad pública, lo que desencadenó la protesta formal de Francia.
Barrot aclaró que este incidente es de responsabilidad personal del embajador y aseguró que no repercutirá en las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
El ministro francés explicó que las restricciones impuestas al embajador se levantarán una vez que este comparezca ante las autoridades francesas, descartando por el momento pronunciarse sobre medidas más severas como declararlo persona non grata o su expulsión del país.
Asimismo, la reunión también abordará el descontento de Francia por las sanciones impuestas por Estados Unidos a personalidades francesas, entre ellas el excomisario europeo Thierry Breton y el magistrado de la Corte Penal Internacional, Nicolás Guillou, calificadas como “injustificadas”.
Barrot calificó la inasistencia del embajador como “una sorpresa” y enfatizó la necesidad de que los diplomáticos respeten los usos habituales de la diplomacia. Reafirmó, además, el rechazo de Francia a cualquier intento de instrumentalizar políticamente la muerte del joven ultraderechista.


