CIUDAD DEL VATICANO.-
El papa León XIV ha instado a «entrar con respeto y amor en la historia concreta de los pueblos», según un mensaje publicado este martes por la Santa Sede. El comunicado fue dirigido a los participantes en el Congreso Teológico Pastoral sobre la aparición de la Virgen de Guadalupe en México, un evento que precede la conmemoración del V centenario de dicha aparición en 2031.
El pontífice explicó que esta aproximación implica «asumir las lenguas, los símbolos, las formas de pensar, de sentir y de expresarse de cada pueblo, no sólo como vehículos externos del anuncio, sino como lugares reales en los que la gracia desea habitar y actuar».
En su mensaje, el papa profundizó en el concepto de «inculturación», aclarando que este no debe confundirse con una «sacralización de las culturas» ni con una «adaptación superficial» del mensaje cristiano. En este sentido, aseguró que «ninguna cultura, por valiosa que sea, puede identificarse sin más con la revelación ni convertirse en criterio último de la fe».
Como «lección de pedagogía divina», el pontífice propuso la figura de Santa María de Guadalupe. Explicó que en ella «no se canoniza una cultura ni se absolutizan sus categorías, pero tampoco se las ignora o se las desprecia».
Detalló que «la Morenita» manifiesta un modo de acercarse al pueblo que es «respetuoso en su punto de partida, inteligible en su lenguaje y firme y delicado en su conducción hacia el encuentro». León XIV afirmó que «la Buena Noticia entra en el mundo simbólico de un pueblo y hace visible su cercanía, ofreciendo su novedad sin violencia ni coacción».
Finalmente, el papa advirtió a los teólogos sobre el desafío de la transmisión de la fe, la cual «en muchas regiones del continente americano y el mundo», ya no puede darse por supuesta. Señaló que, especialmente en los grandes centros urbanos, existe una tendencia a «relegar a Dios al ámbito de lo privado o a prescindir de Él».
Ante este contexto, defendió que fortalecer los procesos pastorales exige la capacidad de dialogar con realidades culturales y antropológicas complejas «sin asumirlas acríticamente». El objetivo es suscitar una «fe adulta y madura» que pueda sostenerse en entornos «exigentes y a menudo adversos».


