NACIONES UNIDAS.- Reino Unido y Francia desmintieron categóricamente este martes en el Consejo de Seguridad de la ONU las acusaciones de Rusia sobre supuestos planes para suministrar armas nucleares a Ucrania. Las afirmaciones de Moscú se basan en un informe de su Servicio de Inteligencia Exterior.
El embajador ruso en la ONU, Vasili Nebenzia, reiteró las acusaciones del Kremlin durante una intervención en la que criticó a los países europeos. Nebenzia calificó a estas naciones de “nazis” por su apoyo a Ucrania a lo largo de los cuatro años de conflicto.
Según Nebenzia, la Inteligencia rusa “publicó un informe extraordinario” detallando supuestos planes de Londres y París para “entregar a Kiev armas nucleares o la llamada bomba sucia, así como los medios para su lanzamiento”.
El diplomático ruso añadió que “otras capitales occidentales” estarían al tanto de estos planes y que Berlín “se ha negado a participar”. Nebenzia afirmó que los líderes británicos y franceses “han quedado marginados del proceso de resolución” del conflicto ucraniano y “han perdido definitivamente el contacto con la realidad”.
En respuesta, Stephen Doughty, ministro de Estado británico para Europa, América del Norte y Territorios de Ultramar, quien presidía la sesión del Consejo, asumió su rol de representante y calificó las alegaciones rusas de “absoluta mentira”.
Doughty replicó: “Es él quien ha perdido el contacto con la realidad”, describiendo la acusación como “desinformación” por parte de Rusia y un “intento de desviar la atención de su invasión continua, no provocada e ilegal de Ucrania“.
El funcionario británico aseguró a los miembros del Consejo el “pleno compromiso” del Reino Unido con sus obligaciones bajo el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares. “No estamos proporcionando ni proporcionaríamos armas nucleares ni capacidades relacionadas a Ucrania“, enfatizó.
El embajador francés, Jérôme Bonnafont, respaldó la postura británica, calificando la “acusación” de Rusia como una “burda maniobra de desinformación” y una “mentira, simple y llana, carente de toda base fáctica”. Bonnafont afirmó que Francia es un “miembro responsable” del mencionado Tratado.


