ORLANDO, Florida.- El campeón mundial dominicano Carlos Adames, apodado “El Caballo Bronco”, se prepara para defender su título del peso mediano (160 libras) del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) frente al púgil estadounidense Austin Williams. El esperado enfrentamiento tendrá lugar el próximo 21 de marzo en el Caribe Royale Resort de Orlando, Florida.
Este combate, pactado a 12 asaltos, encabezará una cartelera que será transmitida en vivo a nivel mundial a través de la plataforma DAZN.
Inicialmente, Adames y Williams estaban programados para enfrentarse el 31 de enero en el Madison Square Garden de Nueva York, pero la pelea fue cancelada debido a complicaciones de salud que aquejaron al monarca dominicano.
Esta será la tercera defensa de Adames como campeón regular del CMB. El pugilista conquistó este título el 8 de octubre de 2022 tras vencer por nocaut en el tercer asalto al mexicano Juan Macías Montiel. Previamente, “El Caballo Bronco” ya había realizado una defensa como campeón interino, superando al estadounidense Julián Williams por la vía rápida.
Como campeón regular, Adames superó por decisión unánime a Terrel Gausha y luego protagonizó un polémico empate en Arabia Saudita frente al británico Hamzah Sheeraz, un resultado que generó un considerable debate entre expertos y aficionados.
Adames, quien ha estado inactivo desde hace más de un año, ostenta un récord profesional de 24 victorias, 18 de ellas por nocaut, además de un empate y una derrota. Su oponente, Austin Williams, presenta una foja de 19 triunfos, 13 por la vía del nocaut, y una única derrota.
Desde su campamento de entrenamiento en Las Vegas, Nevada, el campeón dominicano envió un claro mensaje a su oponente: “La vida no repite oportunidades. Si escapaste una vez, considéralo un milagro. El destino perdona una vez; después cobra. No todos reciben dos advertencias. Él ya usó una. El peligro llegará a Orlando el 21 de marzo“.
Adames, considerado uno de los dos campeones mundiales activos que ostenta actualmente la República Dominicana, se entrena bajo la supervisión del experimentado preparador cubano Ismael Salas, ultimando los detalles para una defensa que se anticipa explosiva.




