MINAB, Irán.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó este miércoles que su Gobierno investiga un ataque perpetrado contra una escuela infantil en Minab, al sur de Irán, que resultó en la muerte de unas 180 personas, en su mayoría niñas.
Durante una rueda de prensa, Hegseth declaró: “Lo único que sé, lo único que puedo decir, es que lo estamos investigando”. El funcionario subrayó que Estados Unidos “nunca ataca objetivos civiles”, pero aseguró que el incidente será examinado rigurosamente.
El ataque ha provocado una condena internacional generalizada y ha llevado a la Organización de las Naciones Unidas a anunciar una investigación “exhaustiva” sobre lo sucedido.
El bombardeo afectó el primer día de la ofensiva en la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, situada en la provincia de Hormozgán, en Minab. Las autoridades iraníes han calificado el suceso como un “acto bárbaro” y han atribuido la responsabilidad a Israel.
La Media Luna Roja Iraní informó que, además de las menores, también perdieron la vida docentes y padres presentes en el centro escolar. Desde el comienzo del conflicto, un total de al menos 787 personas han fallecido en territorio iraní.
La ofensiva fue iniciada el sábado por Estados Unidos e Israel como parte de un operativo militar de gran envergadura contra Irán. Según Washington, la operación busca desmantelar el programa de misiles, la Marina y las capacidades nucleares de la República Islámica.
El presidente Donald Trump ha indicado que la campaña militar podría extenderse varias semanas. El Pentágono ha confirmado que la estrategia evolucionará de ataques con municiones de largo alcance desde fuera de Irán a operaciones de precisión dentro del país.
Por su parte, Teherán ha respondido con ataques dirigidos a naciones donde Washington mantiene presencia militar, incluyendo Kuwait y Arabia Saudí. Al menos seis soldados estadounidenses han fallecido tras cinco días de enfrentamientos.
El incidente en Minab se perfila como uno de los episodios más delicados del conflicto, dado que involucra a víctimas civiles menores de edad. Esto podría intensificar la presión diplomática y las exigencias de rendición de cuentas a nivel internacional.




