BOGOTÁ.- Las elecciones legislativas del próximo domingo en Colombia presentan una particularidad: la irrupción de candidatos con perfiles atípicos, que van desde figuras de la gastronomía y comentaristas deportivos hasta influenciadores digitales. Estas candidaturas, algunas apoyadas en la Inteligencia Artificial (IA), apuestan por la singularidad como principal gancho de campaña para el Senado y la Cámara de Representantes.
Entre los aspirantes debutantes se encuentran Amaranta Hank, creadora de contenido para adultos; el reconocido narrador deportivo Javier Fernández, popularmente conocido como el “Cantante del Gol”; el exárbitro de fútbol Rafa Sanabria; los influenciadores Felipe Saruma, Walter Rodríguez (Wally) y Edwin Brito García (Pechy Player); y la destacada chef Leonor Espinosa.
Las estrategias de campaña de estos aspirantes varían, desde capitalizar el vasto alcance digital acumulado a lo largo de los años hasta enfatizar su trayectoria profesional. Muchos recurren a formatos audiovisuales innovadores, jingles pegadizos o mensajes específicos para audiencias jóvenes que se informan predominantemente a través de plataformas sociales.
Con el eslogan “La cocinera que llegará al Congreso”, la chef Leonor Espinosa, reconocida como la Mejor Chef Femenina del Mundo en 2022 por la revista británica ‘Restaurant’, busca un escaño en la Cámara de Representantes por el Partido Liberal.
Ataviada con un delantal que promueve su candidatura, Espinosa dirige su mensaje a la ciudadanía desde el ámbito de la cocina, resaltando la valía de los oficios. Consciente de su origen ajeno a la política tradicional, la chef procura establecer una conexión con los electores a través de su experiencia profesional, abogando por una mayor inclusión de individuos con trayectorias diversas en las instituciones del país.
Otra candidatura que genera discusión es la de Amaranta Hank, cuya postulación impulsa un debate sobre el estigma social que enfrentan las trabajadoras sexuales, su representación política y la defensa de sus derechos. Por su parte, el “Cantante del Gol” enfoca su campaña en propuestas ligadas al deporte.
El influenciador Edwin Brito García, conocido como “Pechy Player”, aspira al Senado por el Partido Conservador, utilizando un estilo de comunicación coloquial y directo como eje de su estrategia, con un jingle que reza: “Si tú quieres que cambie esto, vota por el Pechy Player”.
Con más de un millón de seguidores combinados en TikTok e Instagram, este creador de contenido ha basado su campaña en críticas sin filtros hacia autoridades y políticos tradicionales, llegando incluso a utilizar ofensas personales.
En una de sus publicaciones audiovisuales, el influenciador mostró una visita a la tumba de su abuelo, donde colocó un adhesivo de su campaña, haciendo alusión a la problemática de personas fallecidas que aparecen en censos electorales: “En el pueblo todos los muertos votan, así que, si ponen a votar a mi abuelo, por lo menos que sea por mí”.
El Rol de las Redes Sociales
La analista política Patricia Muñoz Yi, profesora de la Pontificia Universidad Javeriana, explicó a EFE que la aparición de estos perfiles no es un fenómeno reciente, pero el contexto actual ha amplificado su visibilidad debido al rol crucial de las redes sociales.
Muñoz destacó que el factor común de estos candidatos es haber “superado la etapa de reconocimiento”, lo que les otorga una ventaja inicial frente a aspirantes menos conocidos, ya que sus nombres son familiares para una parte considerable del electorado.
Otro influenciador que compite por un escaño es Felipe Saruma, quien cuenta con más de 11 millones de seguidores en TikTok y más de cinco millones en Instagram. Se postuló a la Cámara de Representantes por el partido Cambio Radical.
Karina Rincón, candidata a la Cámara por el partido Nuestra Fuerza, también adoptó un jingle pegadizo para su campaña, comparándose con la cantante mexicana Ángela Aguilar y utilizando frases directas para interpelar al votante.
Estrategia de Diferenciación
La profesora Muñoz señaló que estas candidaturas responden a una estrategia deliberada de diferenciación en un entorno de baja confianza hacia las instituciones y los partidos políticos tradicionales, creando una oportunidad para figuras que buscan distanciarse de la política convencional.
“Este perfil de ‘outsiders’ puede captar el apoyo de votantes desencantados, quienes los respaldan como una forma de protesta o porque no los vinculan con prácticas negativas comúnmente atribuidas a la clase política, como la corrupción o el incumplimiento de promesas”, afirmó Muñoz.
Entre las propuestas más destacadas de la campaña legislativa se encuentra una candidatura impulsada por la Inteligencia Artificial (IA), que busca implementar en el Congreso un modelo de “democracia digital participativa” fundamentado en el consenso comunitario y la trazabilidad a través de la tecnología blockchain.
El proyecto, conocido como Gaitana IA, postula al ingeniero Carlos Redondo al Senado y a la antropóloga Alba Rinco a la Cámara. Esta iniciativa suscita un debate sobre la intersección entre tecnología y política, que según Muñoz, evidencia una crisis de representación y la escasez de propuestas innovadoras por parte de los partidos tradicionales, factores que contribuyen al auge de candidaturas alternativas.


