MIAMI.- Un informe del Consejo Nacional de Inteligencia (NIC) de Estados Unidos considera “improbable” un cambio de régimen en Irán a pesar del conflicto bélico en curso, una conclusión que contrasta directamente con los objetivos declarados por el presidente Donald Trump, según reveló este sábado el Washington Post.
Los hallazgos del documento, compartidos con el diario estadounidense por funcionarios anónimos, ponen en duda la capacidad de los ataques para derrocar al liderazgo militar y religioso de la República Islámica, incluso tras el fallecimiento del líder supremo, el Ayatolá Alí Jameneí, quien había estado en el poder desde 1989.
El informe, finalizado una semana antes del inicio de los ataques de Washington e Israel el 28 de febrero, concluyó que las élites iraníes ya contaban con protocolos establecidos para responder al eventual deceso de su líder. Además, agentes de inteligencia estadounidenses determinaron que era “improbable” que la oposición lograra tomar el poder, de acuerdo con las fuentes citadas.
Esta evaluación del NIC se opone a lo manifestado por el presidente Trump, quien el viernes advirtió que solo aceptaría “la rendición incondicional” del régimen iraní para poner fin a la guerra. El mandatario reiteró este sábado que Irán “se ha rendido ante sus vecinos” y prometió un ataque “muy duro” contra la República Islámica.
A través de TruthSocial, el presidente Trump advirtió: “Debido a la mala conducta de Irán, estamos considerando, para su destrucción total y muerte segura, zonas y grupos de personas que hasta ahora no habíamos considerado como objetivos”.
En respuesta, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, rechazó en un video la postura de Trump, calificando la idea de una rendición incondicional como “un sueño que ellos”.
Según datos proporcionados por el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom), encargado de las operaciones en Oriente Medio, la primera semana de agresiones de Estados Unidos ha resultado en más de 3.000 objetivos atacados en Irán y más de 43 embarcaciones destruidas o dañadas. Por su parte, Irán ha reportado al menos 1.332 civiles iraníes muertos en los ataques, mientras que los ataques iraníes contra Israel han causado al menos diez muertos.


