Santo Domingo.– El obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, ha calificado como “escandalosa” la creciente cantidad de feminicidios registrados en la República Dominicana, instando a la sociedad a reflexionar sobre el respeto a la vida. Sus declaraciones se produjeron durante una entrevista en el programa “Esferas de Poder”, transmitido por RNN Canal 27.
“Cuando uno ve la cantidad de violencia que se produce y la cantidad de mujeres que mueren desde esta fecha, que va en una cantidad escandalosa para la sociedad dominicana, uno dice, ¿dónde está la presencia de aquel que produjo vida en nosotros?”, expresó el prelado, destacando su profunda preocupación por la escalada de violencia de género en el país.
Monseñor Castro Marte se declaró un “gran defensor de la mujer”, a quien considera “lo más noble que tenemos” y un “ser excepcional”. Enfatizó que la violencia en su contra es injustificable y condenable.
En otro orden de ideas, el obispo advirtió sobre el uso indebido de los cargos públicos, subrayando que estos no deben ser gestionados como “empresas privadas”. Argumentó que las posiciones en el sector público están destinadas al desarrollo y bienestar de la nación.
En este sentido, valoró el esfuerzo del presidente Luis Abinader en la lucha contra la corrupción. “Hay que decir la verdad, se ha enfrentado la corrupción”, afirmó, aludiendo a los procesos judiciales contra varios exfuncionarios, incluyendo exministros, que están siendo juzgados en los tribunales dominicanos.
El prelado hizo un llamado a la conciencia de los ciudadanos que acceden a cargos estatales, recordándoles que su rol es de servicio público y no de gestión de intereses particulares.
Asimismo, Castro Marte manifestó su profunda preocupación por el microtráfico de drogas, que, según él, está “invadiendo los barrios” y destruyendo socialmente a la juventud, erosionando los valores de convivencia y el sentido de la vida.
“Cuando uno ve la cantidad de jóvenes, que pueden ser jóvenes con muchos talentos, con muchas cualidades, y están esclavizados por el vicio, por la droga”, lamentó. Insistió en que esta acción delictiva no puede ser dejada en manos de delincuentes.
El obispo describió un panorama desolador en los barrios, marcado por la pobreza, la marginalidad y la presencia de jóvenes en colmados consumiendo alcohol y drogas. Criticó también la proliferación de bancas de apuestas y la falta de respeto por el patrimonio, considerándolos “signos de muerte” y una “cultura de la pobreza”.
Frente a esta situación, Monseñor Castro Marte abogó por la inversión en mecanismos de preparación académica, politécnicos, medios de productividad, canchas y clubes deportivos en los barrios, elementos que, a su juicio, han sido olvidados.
“Tenemos que centralizar nuestra mirada en la juventud. La juventud es la esperanza del mañana. Lo más noble que nosotros tenemos en esta sociedad se llaman los niños, los adolescentes y la juventud”, enfatizó, destacando la necesidad de formar ideológicamente a los jóvenes y actuar enérgicamente contra el microtráfico. Instó a ministerios como el de la Mujer y el de la Juventud, así como a la Iglesia, clubes y la sociedad civil, a intensificar su presencia y ayuda en los barrios.




