INTERNACIONAL.- Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron en la madrugada del martes una nueva oleada de ataques contra infraestructuras del grupo chií Hizbulá en Beirut y el sur del Líbano, así como contra el régimen iraní en la región central de Irán.
La ofensiva, comunicada a través del canal oficial de Telegram del Ejército israelí, se produce horas después de un bombardeo previo contra el cuartel general de la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria de Irán, desde donde se operan misiles balísticos y flotas de drones.
Previamente, el mando militar israelí informó sobre una incursión terrestre en el sur del Líbano, dirigida a atacar «infraestructuras y combatientes» del grupo chií. Según un comunicado, «las fuerzas del equipo de combate del batallón, bajo el mando de la 36.ª División, ejecutaron una incursión selectiva en la zona sur del Líbano». La nota castrense añadió que las operaciones buscan «localizar y atacar infraestructuras terroristas y eliminar a los terroristas en el sur del Líbano». Antes de la entrada de las tropas, el portavoz militar israelí en lengua árabe, Avichay Adraee, había indicado un «fuego masivo» contra múltiples objetivos en el área, mediante ataques aéreos y desde tierra.
Además, el Ejército israelí llevó a cabo bombardeos en el Dahie, un conjunto de suburbios al sur de la capital libanesa de Beirut. El objetivo de este ataque fue la infraestructura de Al Qard Hasan, una entidad financiera ligada a Hizbulá, según el mando militar. En el contexto de la actual escalada regional, los ataques de Hizbulá contra el norte de Israel han desencadenado incursiones terrestres israelíes en el sur del Líbano y bombardeos en varios puntos del país, que han provocado cerca de 400 muertos, entre ellos 83 niños, según las autoridades libanesas.
Paralelamente, en Irán, la Fuerza Aérea israelí alcanzó en las últimas horas 400 objetivos militares del régimen de los ayatolás en el oeste y centro del país, incluyendo lanzadores de misiles balísticos y plantas de producción de armas. También se atacaron por primera vez depósitos de combustible en Teherán y sus zonas cercanas, causando al menos cuatro muertes, obligando a racionar la gasolina a 20 litros por persona al día y dejando la capital iraní envuelta en una nube tóxica de lluvia y humo.
Por otro lado, drones lanzados por Irán este lunes provocaron al menos 32 heridos en Baréin, con cuatro de ellos graves, y un incendio en una refinería, coincidiendo con la declaración de «fuerza mayor» en sus operaciones por parte de la compañía nacional de petróleo del país árabe del golfo Pérsico, BAPCO Energies. Según un comunicado del Ministerio de Salud, el ataque inicial ocurrió en la madrugada del lunes, cuando un dron impactó en la isla de Sitra, en el este de Baréin. La nota precisó que «todos los heridos son ciudadanos bareiníes, entre ellos niños que requirieron intervención quirúrgica», incluyendo «un bebé de dos meses». Este suceso se suma a una nueva «agresión» iraní contra una refinería de BAPCO Energies en la zona de Al Mameer, el segundo ataque de este tipo desde el jueves pasado.




