Santo Domingo.-
Una serie de hechos recientes que involucran a miembros de la Policía Nacional ha reavivado el debate sobre la efectividad del proceso de reforma y transformación de la institución, suscitando interrogantes acerca del impacto real de los cambios implementados en la conducta de sus integrantes.
Los cuestionamientos surgen luego de que en los últimos días se hicieran públicos varios casos de inconductas policiales y presuntas acciones delictivas de agentes de la Policía Nacional en diversas demarcaciones de la República Dominicana.
Ante estos acontecimientos, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, defendió el proceso de reforma policial. La funcionaria aseguró que los incidentes, aunque lamentables, representan una minoría dentro del total de más de 43 mil agentes que conforman el cuerpo del orden.
“Cuando hablamos de transformación de la Policía Nacional hablamos de un cambio de cultura, de procesos y de un compromiso real con el seguimiento a las acciones de la institución y las consecuencias que puede tener cualquier agente que incurra en un delito”, sostuvo Raful durante una rueda de prensa.
La ministra agregó que cada uno de los casos divulgados ha recibido una respuesta inmediata por parte de los organismos investigativos de la Policía Nacional y que los involucrados han sido puestos a disposición del Ministerio Público.
Uno de los episodios más recientes involucra a varios uniformados de la Policía Nacional en la provincia de San Cristóbal, incluyendo al subdirector de la dotación policial, quienes presuntamente se repartieron más de un millón de pesos recuperados durante un operativo en el que fue desmantelado un grupo de individuos que había penetrado a un establecimiento comercial.
Sobre este caso, el director general de la institución, el mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, trató de restarle gravedad al señalar que este tipo de investigaciones forman parte de los procesos normales de control interno de la Policía Nacional.
“Los órganos de control tienen esas investigaciones. No esas solamente, tenemos muchas investigaciones relacionadas con casos parecidos a la falta de integridad dentro de la Policía Nacional”, expresó el alto oficial al referirse a la situación registrada en San Cristóbal.
A este caso se sumó días después la detención de tres agentes policiales y tres civiles en el municipio de Las Matas de Farfán, en la provincia San Juan, quienes fueron sorprendidos a bordo de cinco motocicletas reportadas como robadas. Según las investigaciones preliminares, los vehículos serían presuntamente comercializados en Haití.
Otro incidente que generó críticas ocurrió en Santo Domingo Este, donde un agente de la Policía Nacional roció gas pimienta y manipuló su arma de fuego para amedrentar a periodistas que cubrían un incidente. Tras la difusión del hecho, la Policía Nacional informó la suspensión del agente y el inicio de una investigación interna, al tiempo que trascendió que el uniformado habría sido denunciado anteriormente por supuestos excesos policiales.
La lista de episodios también incluye un hecho ocurrido en el municipio de Nagua, provincia María Trinidad Sánchez, donde un agente policial fue sorprendido por ciudadanos mientras presuntamente intentaba agredir sexualmente a una mujer de nacionalidad haitiana.
Estos recientes episodios han vuelto a colocar bajo escrutinio el proceso de reforma de la Policía Nacional, impulsado por el gobierno, especialmente en un momento en que las autoridades aseguran haber destinado importantes recursos para la transformación estructural, operativa y ética de la institución policial.




