Bogotá, Colombia.- La Misión de Observación Electoral (MOE) de la Organización de los Estados Americanos (OEA) destacó este martes la “jornada cívica” de las elecciones legislativas y consultas interpartidistas celebradas el pasado domingo en Colombia, si bien señaló la presencia de “incidentes aislados” que empañaron el proceso.
La delegación, liderada por la expresidenta del Congreso de Guatemala, Catalina Soberanis, indicó que la campaña electoral estuvo “marcada por hechos de violencia”, incluyendo el lamentable asesinato en 2023 del aspirante presidencial Miguel Uribe Turbay, miembro del partido opositor de derecha Centro Democrático.
El informe de la misión también recopila denuncias sobre la influencia de grupos armados ilegales en diversas regiones del país, donde, según actores políticos consultados, “se habrían ejercido presiones para permitir candidaturas o restringir actividades proselitistas”.
En lo referente a la jornada de votación, la OEA registró un total de 957 incidentes hasta el cierre de las urnas, de los cuales 632 estuvieron relacionados con casos de constreñimiento o corrupción al elector, cifras que superan las reportadas en las legislativas de 2022. Las autoridades nacionales informaron, además, la captura de 46 personas por delitos electorales y la incautación de 3.761 millones de pesos (equivalentes a unos 950.000 dólares).
Según el conteo preliminar, que abarca el 99,56 % de las mesas informadas, el partido oficialista Pacto Histórico obtuvo el 22,72 % de los votos al Senado. Le siguieron el Centro Democrático, con un 15,62 %, y el Partido Liberal, con el 11,71 %. La participación electoral alcanzó el 50,62 % para el Senado y el 50,21 % para la Cámara de Representantes, mostrando un leve incremento respecto a procesos legislativos anteriores.
El informe también puso de manifiesto las dificultades experimentadas por los electores en el exterior, donde se generó confusión debido a cambios en las direcciones de 58 puestos de votación, divulgados apenas un día antes de la jornada.
De cara a las elecciones presidenciales programadas para el próximo 31 de mayo, la misión de la OEA emitió recomendaciones clave, como reforzar la comunicación institucional y adoptar medidas adicionales que garanticen el secreto del voto en ciertos centros de sufragio.
La delegación de la OEA estuvo compuesta por 28 observadores de quince nacionalidades y formó parte de un despliegue internacional más amplio, que incluyó la participación de misiones de la Unión Europea, el Centro Carter, IDEA Internacional, Transparencia Electoral y la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore).




