SÍDNEY.- Siete integrantes de la Selección femenina de fútbol de Irán han solicitado asilo en Australia tras su participación en la Copa Asiática Femenina de la AFC, según confirmó el ministro del Interior australiano, Tony Burke.
De acuerdo con las autoridades, cinco jugadoras habían solicitado protección inicialmente, a las que se sumaron posteriormente una futbolista adicional y una integrante del cuerpo técnico. Todas ellas aceptaron la oferta de visados humanitarios proporcionada por el Gobierno australiano.
Burke explicó que estas dos personas fueron separadas del resto de la delegación con la asistencia de la Policía Federal Australiana y trasladadas a un lugar seguro, antes de reunirse con las cinco jugadoras que ya habían solicitado protección.
“Las siete personas que aceptaron la oferta ahora cuentan con visados humanitarios y pronto iniciarán el proceso para obtener una residencia permanente”, declaró el ministro durante una rueda de prensa.
Mientras tanto, el resto del equipo abandonó Australia y viajó hacia Kuala Lumpur, Malasia, aunque no se ha especificado el destino final de la delegación después de esta escala.
El Gobierno australiano explicó que cada integrante de la delegación fue entrevistada individualmente por funcionarios del Departamento del Interior, con la asistencia de intérpretes y sin la presencia de entrenadores o representantes del equipo, para asegurar que pudieran tomar una decisión libre de presiones.
“El objetivo era que cada persona tuviera la oportunidad de decidir por sí misma con dignidad”, señaló Burke, quien añadió que ninguna otra jugadora o miembro del grupo optó por solicitar protección.
El ministro también aclaró una situación reportada en medios sobre una jugadora que, aparentemente, se negó inicialmente a abordar el vuelo que partió de Sídney. Según explicó, la futbolista retrasó su decisión mientras mantenía conversaciones con familiares en el extranjero antes de finalmente subir al avión.
La situación de las futbolistas iraníes generó atención internacional durante el torneo, especialmente después de que varias jugadoras no entonaran el himno nacional en uno de los partidos del campeonato, lo que provocó críticas de algunos medios estatales en Irán.
Además, el ministro australiano indicó que las autoridades revisaron informaciones sobre posibles vínculos de algunos acompañantes de la delegación con la Guardia Revolucionaria Islámica. Tras esas evaluaciones, ciertas personas no fueron invitadas a permanecer en el país.
Las jugadoras iraníes habían viajado a Australia para disputar el torneo continental, y su decisión de solicitar asilo ha abierto un nuevo capítulo en medio de las tensiones políticas y sociales que rodean al deporte femenino en Irán.




