Nueva York.- La gobernadora Kathy Hochul está impulsando una revisión de segmentos clave de la ley climática de Nueva York de 2019, que establece ambiciosas metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 40% para 2030 y del 85% para 2050. Esta iniciativa, según reportes de Gothamist, coincide con su campaña para un segundo mandato y se enfoca en la prioridad de la asequibilidad energética para hogares y empresas.
Hochul ha reafirmado su apoyo a los principios fundamentales de la legislación, incluyendo la transición hacia fuentes de energía renovables, pero ha expresado su preocupación por los elevados costos asociados a su implementación.
“Para que podamos cumplir con los objetivos en el plazo establecido por la Legislatura, habrá un costo enorme para las familias, enorme”, declaró la gobernadora, subrayando el impacto potencial en las tarifas y precios de la energía.
El debate se intensificó tras la publicación de un memorando por la Autoridad de Investigación y Desarrollo Energético del Estado (NYSERDA). Este documento estima que el cumplimiento de las metas de 2030 podría significar un incremento de 2.23 dólares por galón en el precio de la gasolina y un aumento de hasta 4,000 dólares anuales en los costos de petróleo y gas natural para ciertos hogares.
Sin embargo, ambientalistas y legisladores demócratas han cuestionado estas cifras, argumentando que el memorando se centra exclusivamente en los costos inmediatos sin considerar los beneficios a largo plazo de la transición energética.
El senador demócrata Pete Harckham, presidente del comité de conservación ambiental del Senado, desestimó el memorando como “un documento inventado” y enfatizó que “la ley es la ley”, defendiendo así los objetivos de reducción de emisiones, según Gothamist.
Por su parte, los republicanos, liderados por el aspirante Bruce Blakeman, han denominado la legislación como el “impuesto Hochul” y han prometido su derogación en caso de alcanzar el poder.
Blakeman ha criticado la ley por supuestamente incrementar los costos de los servicios públicos, mientras que el equipo de Hochul lo ha vinculado con Donald Trump y su oposición a proyectos energéticos estatales fundamentales.
Más de dos docenas de senadores demócratas del estado se han manifestado en contra de cualquier intento de revocar la ley.
El jueves anterior, 29 de los 41 senadores demócratas firmaron una carta dirigida a Hochul expresando su rechazo a la revocación, aunque indicaron su disposición a colaborar en políticas climáticas integrales. Hasta la fecha, la gobernadora no ha presentado un plan detallado para modificar los objetivos de la ley, y las negociaciones con los legisladores se mantienen en etapas iniciales, según informó el medio.
La Comisión de Servicio Público del estado ha iniciado la recepción de comentarios sobre posibles modificaciones, mientras se aproxima la fecha límite del 31 de marzo para la presentación del presupuesto estatal.




