Santo Domingo.- El Ministerio Público ha señalado a Juan Alexander Gálvez Marte, conocido como “Alex Bronx” y presunto líder de la banda “Los Bronx”, como el autor intelectual de un asalto a mano armada perpetrado contra una joyería en el sector de Cristo Rey. Se le imputa haber planificado y ordenado el robo desde el centro penitenciario de La Victoria, con el objetivo de adquirir un vehículo usado con el dinero de la venta de las joyas sustraídas.
Esta acusación se desprende de la declaración del imputado Hensy Yoel Reynoso Abreu, contenida en la solicitud de medida de coerción presentada por el órgano acusador. Según el documento, tanto los implicados detenidos como varios prófugos forman parte de la red criminal “Los Bronx”, con roles específicos asignados para la ejecución del hecho.
El Ministerio Público detalla que entre los prófugos figuran Wilmer Rafael Solano García (“Mello Sangriento”), quien habría portado una pistola Glock calibre .40; su hermano Wilner Rafael Solano García (“Mello el Loco”), con un revólver; y un individuo identificado como Lenin, quien manejaba un arma larga tipo fusil. Asimismo, Deiby el Sicario portaba una pistola Glock; Mocho conducía el vehículo de escape; y El Grande realizaba labores de vigilancia.
La participación de Reynoso Abreu, según las investigaciones, consistió en la venta de una de las prendas robadas y en la compra del vehículo utilizado para cometer el asalto, coordinando estas acciones con otros miembros de la organización delictiva.
La instancia judicial subraya que Juan Alexander Gálvez Marte (“Alex Bronx”) coordinó y dirigió el asalto utilizando dispositivos electrónicos desde la cárcel de La Victoria, instruyendo a los demás implicados para materializar el crimen.
Gálvez Marte, quien ya cumple una condena de 30 años de prisión por homicidio agravado en otros dos procesos judiciales, habría financiado la compra del vehículo del robo desde el Centro de Privación de Libertad de La Victoria.
En el marco de este nuevo proceso, el Ministerio Público ha solicitado que Hensy Yoel Reynoso Abreu sea trasladado al Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Najayo-Hombres, en San Cristóbal, por razones de seguridad, debido a que parte de la estructura criminal investigada opera desde La Victoria. Para Juan Alexander Gálvez Marte, se ha solicitado su traslado al nuevo centro penitenciario Las Parras, en San Antonio de Guerra, un establecimiento de máxima seguridad, con el fin de prevenir la comisión de nuevos delitos.
Este domingo, un juez de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional conocerá la solicitud de medida de coerción contra Reynoso Abreu y Gálvez Marte, para quienes el Ministerio Público pide prisión preventiva. Se les imputan los delitos de asociación de malhechores, robo agravado y violación a la Ley de Armas, en perjuicio de los propietarios de la Joyería Popi Oro, ubicada en Cristo Rey, Distrito Nacional.
Desde hace años, los centros penitenciarios del país han sido identificados como focos de operación para organizaciones criminales, donde privados de libertad coordinan y ordenan diversos delitos, incluyendo asesinatos, secuestros, asaltos y estafas, a través de dispositivos de comunicación.
Entre los casos de alto perfil que, según las autoridades, se han gestado desde prisiones, destaca el atentado contra el expelotero de Grandes Ligas David Ortiz, un hecho que conmocionó a la sociedad dominicana e internacional. Las investigaciones indicaron que José Eduardo Ciprián (“Chuky”) habría pagado y planificado la operación de sicariato desde la cárcel del 15 de Azua, en colaboración con Alberto Miguel Rodríguez Mota, quien contactó a los demás sicarios.
Asimismo, el recluso Jesús Pascual Cabrera Ruiz, quien purga condena por narcotráfico, es señalado de haber dirigido una red de sicariato desde prisión, ordenando mediante llamadas telefónicas las muertes de César Sánchez Ortiz (“Caballón”), Juan Francisco Piña Mateo (“Francis Boutique”), José Bienvenido Marte Mercedes y Fredy Mario Manzanillo. También se le atribuye la orden del asesinato de un miembro de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la tentativa de homicidio contra el narcotraficante Winston Rizik (“El Gallero”).
Otros crímenes que, según las pesquisas, fueron planificados desde centros de reclusión incluyen el asesinato del periodista Blas Olivo, el secuestro y asesinato de Víctor Augusto Féliz Matos, el atentado contra el abogado y periodista Jordi Veras, y el intento de asalto a la cárcel de Najayo.




