SÍDNEY, AUSTRALIA.- El Gobierno de Australia anunció este lunes que no enviará buques de la Armada al estrecho de Ormuz para escoltar a petroleros. Esta decisión se toma a pesar de los insistentes llamamientos de Estados Unidos, que ha solicitado a los países dependientes del petróleo que transita por esta ruta su contribución con activos navales.
La ministra de Transporte australiana, Catherine King, confirmó que Camberra no tiene planes de desplegar un navío militar en esta zona estratégica del golfo Pérsico, por donde circula aproximadamente el 20 % del suministro mundial de combustible.
«No enviaremos un barco al estrecho de Ormuz», declaró King en una rueda de prensa, enfatizando que el Gobierno ha sido «muy claro» sobre el tipo de contribución que Australia está dispuesta a ofrecer en el actual contexto de tensiones en Oriente Medio.
La ministra explicó que, hasta el momento, Australia no ha recibido una solicitud formal para enviar un buque de guerra a la región. «No tenemos constancia de que se nos haya pedido y no es algo a lo que estemos contribuyendo», añadió.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó recientemente a los países importadores de petróleo que atraviesa el estrecho de Ormuz a participar en la protección de las rutas marítimas, en medio de ataques contra embarcaciones comerciales en la zona.
King detalló que la contribución australiana se concentra en otras áreas. Estas incluyen el despliegue de aeronaves en los Emiratos Árabes Unidos para apoyar tareas de defensa y brindar asistencia a ciudadanos australianos que se encuentran en Oriente Medio.
Además, el Gobierno australiano gestiona el retorno de nacionales desde la región debido al deterioro de la situación de seguridad. Según el Ejecutivo, más de 5.000 australianos han regresado al país en decenas de vuelos organizados en las últimas semanas.
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es uno de los pasos marítimos más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas. Cualquier alteración en su seguridad se convierte en un factor clave para los mercados energéticos globales.


