Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader afirmó este martes que no existen justificaciones para aumentos en los precios de los alimentos que integran la canasta básica, a pesar de las presiones generadas por el conflicto bélico en el Medio Oriente. La declaración se produjo tras una reunión con representantes de los principales sectores productivos del país en el Palacio Nacional.
El mandatario calificó el encuentro como «muy fructífero» y anunció que el Gobierno dará seguimiento a las medidas consensuadas con una nueva reunión programada para las próximas dos semanas, con el objetivo de continuar articulando respuestas ante el complejo contexto internacional.
«Agradezco a todas las asociaciones empresariales, industriales, comerciales y del sector agrícola que están aquí presentes. Ante la crisis mundial que todos conocemos, hemos procedido a coordinar acciones, como lo hicimos en momentos anteriores«, manifestó Abinader.
Abinader recordó que el país ha superado escenarios complejos como la pandemia del COVID-19 y el conflicto entre Rusia y Ucrania, situaciones en las que se implementaron medidas conjuntas para mitigar su impacto en la economía local.
En este sentido, señaló que, si bien existen presiones internacionales relacionadas con el conflicto en el Medio Oriente, particularmente en el ámbito energético, en el sector alimentario no se han identificado factores que justifiquen incrementos significativos.
«En lo que tiene que ver con los alimentos, no hay razones importantes para alzas, por lo que estamos tomando medidas para mitigar cualquier impacto en los precios de la canasta básica«, reiteró el jefe de Estado.
El presidente insistió en que el Gobierno trabaja en coordinación con el sector privado para contener los efectos de la crisis global y proteger el poder adquisitivo de la población.
Tras concluir su breve declaración, no se permitió a los periodistas formular preguntas.
Por su parte, el economista Celso Marranzini manifestó que los recientes incrementos en los combustibles y sus derivados están directamente relacionados con el contexto internacional, específicamente con el conflicto en Irán.
Marranzini destacó la relevancia de estos espacios de reunión, donde el Gobierno, el sector privado y otros actores pueden interactuar para monitorear la situación y, de ser necesario, implementar medidas preventivas.
Subrayó que este tipo de escenarios se ha presentado en varias ocasiones durante los últimos cinco años, enfatizando que el monitoreo constante, la comunicación efectiva y la búsqueda de mecanismos de mitigación son elementos clave para enfrentar estos retos.
Indicó que, hasta el momento, los efectos no se han reflejado en los productos de la canasta básica. Tanto productores como importadores han expresado que prevén estabilidad en los precios para los próximos meses, lo que representa un alivio significativo para la población.
En relación con el impacto del alza en los combustibles, Marranzini mencionó que se han registrado incrementos en materias primas y en algunos empaques plásticos. No obstante, insistió en que el enfoque principal es dar seguimiento continuo a la situación y trabajar conjuntamente entre el Gobierno y los sectores productivos para minimizar los efectos negativos.
Asimismo, resaltó la importancia de garantizar la estabilidad en los suministros y prevenir cualquier tipo de escasez. También enfatizó la necesidad de mantener la dinamización de la economía, para que continúe la generación de empleos y el desarrollo normal de las actividades productivas.
Finalmente, Marranzini expresó confianza en que el país superará esta situación, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, priorizando siempre el bienestar de la población.


