Miami, Florida.-
La polémica judicial que rodea al boxeador Gervonta Davis se intensifica tras la difusión pública de un video que presuntamente lo muestra agrediendo a su expareja en un club nocturno de Miami. Esta revelación surge horas después de que el deportista presentara una contrademanda millonaria contra la mujer.
La grabación, compuesta por ocho clips, fue presentada el pasado martes ante una corte de Florida por la abogada de la presunta víctima. Dicha evidencia corrobora la versión de la expareja de Davis, quien aseguró haber sido tomada por el cuello por el púgil durante una disputa en octubre pasado, dentro de un club de striptease en Miami.
Las imágenes, captadas por una cámara de seguridad, corresponden a un pasillo trasero de Tootsie’s Cabaret, en Miami, y fueron registradas poco antes de las cuatro de la madrugada.
En el metraje, se observa a Davis sujetar a la mujer por el cuello, empujarla a lo largo del pasillo y hacerla descender por unas escaleras, atravesando el establecimiento que, en ese momento, ya se encontraba cerrado y sin clientes.
Posteriormente, la pareja y un hombre no identificado son vistos saliendo por una puerta hacia el estacionamiento. En un momento, mientras caminaba junto a Davis, la mujer se detiene abruptamente, da media vuelta y regresa corriendo por la misma puerta por la que habían salido, finalizando así el encuentro registrado.
Tras la divulgación del material audiovisual, el equipo legal de Gervonta Davis emitió un comunicado a la cadena TMZ Sports, expresando su descontento con la decisión judicial. “Estamos decepcionados con la decisión del tribunal hoy, ya que no creemos que el video cuente toda la historia”, declararon.
La publicación del video acontece poco después de que Gervonta Davis contrademandara a su excompañera sentimental por 20 millones de dólares. El boxeador alega que el proceso legal ha resultado en una significativa pérdida económica, al provocar la cancelación de una esperada pelea contra Jake Paul.
A raíz de la supuesta agresión, las autoridades emitieron en enero una orden de arresto contra Gervonta Davis por los cargos de intento de secuestro (considerado un delito grave) y agresión menor. El pugilista fue detenido dos semanas más tarde.
La presunta víctima, identificada como Courtney Rosell, ha declarado conocer a Davis desde 2022, manteniendo una relación sentimental de aproximadamente cinco meses que culminó 30 días antes de la supuesta agresión.
La denuncia se interpuso un mes después de la ruptura entre Gervonta y Courtney, y dos semanas antes de la fecha programada para el combate de Davis contra Jake Paul en el Kaseya Center de Miami.




