ROMA.- El
papa León XIV presidió su primer Viacrucis de Viernes Santo como pontífice en el Coliseo de Roma, marcando un hito histórico al cargar personalmente la cruz durante las catorce estaciones del recorrido. Esta práctica, según fuentes oficiales, no se realizaba de forma completa desde 1994, durante el pontificado de Juan Pablo II.
El solemne acto dio inicio en el interior del Anfiteatro Flavio, emblemático por ser símbolo del martirio de los primeros cristianos, y prosiguió hasta la elevación de los Foros Romanos, en una ceremonia cargada de profundo simbolismo religioso. Miles de fieles se congregaron en los alrededores del Coliseo, portando velas y acompañando una de las celebraciones más solemnes y visuales de la Semana Santa en la capital italiana.
El Viacrucis, una de las conmemoraciones más significativas del calendario cristiano, recrea el trayecto de Jesús hacia la crucifixión, desde su condena hasta su sepultura, acompañado de meditaciones y oraciones. Para esta ocasión, el pontífice, de 70 años y origen estadounidense-peruano, encargó las meditaciones a un fraile de Tierra Santa, cuyas reflexiones se centraron en los conflictos bélicos y los abusos de poder a nivel global.
La presencia física del obispo de Roma en el Coliseo para este acto también representa un regreso importante desde 2022, tras la ausencia de su predecesor, el papa Francisco, debido a problemas de salud.


