Santo Domingo.- Un conjunto de parroquias del Distrito Nacional ha elevado una solicitud formal a las autoridades municipales y al Honorable Consejo de Regidores para la inmediata reconstrucción de un parque ubicado junto a la avenida Padre Castellanos, conocida popularmente como la 17, y adyacente a la estación del Metro Eduardo Brito.
La iniciativa surgió durante la celebración del Viacrucis Interparroquial, en el cual feligreses de las parroquias San Ignacio de Loyola de La Ciénaga, San Martín de Porres de Guachupita y Santo Domingo Savio de Los Guandules manifestaron su profunda preocupación por el estado de abandono en que se encuentra este espacio público.
Según denunciaron los representantes parroquiales, antes de la construcción de la línea del Metro, el parque servía como un vital centro de esparcimiento comunitario, equipado con columpios, bancos y áreas de juego. Sin embargo, tras las obras, el lugar quedó completamente destruido y desde entonces ha permanecido en condiciones de deterioro, llegando incluso a ser utilizado temporalmente como depósito de maquinarias y chatarra.
Durante la actividad, los participantes expresaron su sentir: “Cristo sigue siendo crucificado hoy en nuestros barrios cada vez que contemplamos este espacio destruido. No era un lujo, era el derecho de nuestros hijos a crecer con alegría”, frase que resalta la importancia social del lugar para las familias de la zona.
Las parroquias hicieron hincapié en que el antiguo parque representaba un entorno de paz y recreación fundamental para la comunidad, un sitio donde los niños podían jugar libremente y las familias compartían momentos de convivencia y descanso.
En su proclama, las entidades religiosas subrayaron la urgencia de recuperar este espacio, no solo por su función recreativa, sino también como un símbolo de justicia, dignidad y bienestar para los barrios más vulnerables del Distrito Nacional.
El comunicado de las parroquias incluye dos demandas principales: la primera, la reconstrucción integral del parque colindante con la estación Eduardo Brito; y la segunda, la instalación de modernas áreas de juegos, iluminación adecuada, bancos y espacios seguros que promuevan la convivencia ciudadana.
Finalmente, las parroquias hicieron un llamado enérgico a las autoridades municipales y a todos los organismos responsables del desarrollo y bienestar de los barrios para que atiendan esta “justa solicitud” en pro de la niñez, la paz y la justicia social de la comunidad.


