WASHINGTON.-
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió este lunes una de sus advertencias más firmes a Irán, declarando que la nación persa “puede ser aniquilada en una sola noche”, en medio de una escalada de tensiones por el control del estratégico estrecho de Ormuz.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, el mandatario señaló que una acción militar podría ejecutarse “mañana mismo” si Teherán no cumple con el ultimátum de reabrir completamente esta ruta crucial para el comercio mundial de hidrocarburos.
Trump confirmó que el plazo expira este martes a las 20:00 horas de Washington, alertando que, de no acatarse, Estados Unidos atacaría infraestructura crítica iraní, incluidas centrales eléctricas. Esta medida responde al cierre parcial del paso marítimo tras los recientes enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses, israelíes e iraníes.
A pesar del tono agresivo, el líder republicano sostuvo que cree que Irán está negociando “de buena fe” y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo antes de que el plazo expire.
El estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos más estratégicos del planeta, canaliza una parte significativa del petróleo que se exporta a nivel global, lo que convierte la crisis en un asunto de alto impacto para la economía internacional.
En paralelo, Trump defendió un amplio operativo militar ejecutado en territorio iraní para rescatar a dos tripulantes de un caza F-15 estadounidense derribado. Según detalló, la misión involucró 155 aeronaves, incluidos bombarderos, cazas, aviones cisterna y unidades de rescate.
El presidente también arremetió contra medios de comunicación que divulgaron filtraciones sobre la operación, asegurando que su administración busca identificar al responsable. Advirtió a la vez que quienes publicaron la información podrían enfrentar consecuencias legales si no revelan sus fuentes.
La crisis mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada mayor en Medio Oriente, mientras se acerca el plazo fijado por Washington y crece la incertidumbre sobre la respuesta de Teherán.


