Madrid, España.- El Atlético de Madrid ha elevado su voz de protesta contra el sistema de videoarbitraje (VAR) tras una controvertida acción en el reciente encuentro de la jornada 30 de LaLiga EA Sports contra el FC Barcelona, disputado este sábado en el Estadio Riyadh Air Metropolitano de la capital española. La polémica surgió a raíz de un pisotón de Gerard Martín (FC Barcelona) sobre el tobillo del rojiblanco Thiago Almada, que inicialmente fue sancionado con tarjeta roja directa por el árbitro Mateo Busquets Ferrer, pero que tras la revisión del VAR, fue rebajado a tarjeta amarilla.
La indignación del club madrileño se hizo pública a través de sus redes sociales, donde difundieron una imagen clara del impacto, acompañada del mensaje: «Abril empieza como terminó marzo… Esperando el programa 27 de Tiempo de Revisión de RFEF y CTA«. Con esta publicación, la entidad dirigida por Diego Pablo Simeone exige una explicación oficial a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y al Comité Técnico de Árbitros (CTA) sobre la modificación de la sanción.
Esta estrategia de denuncia no es una novedad para el Atlético de Madrid, que ya ha recurrido a la exposición pública de decisiones arbitrales cuestionables. Un antecedente reciente fue una acción similar en el derbi madrileño contra el Real Madrid, que involucró una entrada de Dani Carvajal a Marcos Llorente, también señalada por el club mediante capturas de pantalla.
Para fundamentar su reclamo, el Atlético ha comparado el incidente de Martín con uno ocurrido en un partido entre Betis y Rayo Vallecano, donde Valentín Gómez impactó a Andreu Ratiu. En aquella ocasión, el CTA, en su programa «Tiempo de Revisión», dictaminó: “Tras la disputa, el defensor bético, después de jugar el balón, impacta de forma brusca con un riesgo evidente de lesión sobre el rival. El CTA cataloga este impacto como juego brusco grave, recordando que no resulta determinante quién contacta antes con el balón, al tratarse de un balón dividido donde ambos jugadores acuden en igualdad de condiciones. Así, el CTA considera que la acción debió sancionarse como juego brusco grave, mostrando tarjeta roja directa”. Esta declaración refuerza la postura del Atlético de que la acción contra Almada debió ser castigada con mayor severidad.
La controversia surge en un momento crucial de la temporada, justo antes de que Atlético de Madrid y FC Barcelona se enfrenten nuevamente este miércoles en los cuartos de final de la Liga de Campeones, lo que intensifica la presión sobre el estamento arbitral, tanto a nivel nacional como europeo.


