WASHINGTON.-
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha aclarado que el controvertido comentario en el que se refirió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como “papi”, fue el resultado de un malentendido lingüístico y no una señal de cercanía personal.
Durante un foro celebrado este jueves en Washington, Rutte explicó que el uso del término “daddy” (papi en inglés) surgió de una traducción directa del neerlandés, lo que generó una interpretación errónea en inglés y desencadenó críticas a nivel internacional.
El incidente se remonta a una reunión en La Haya en junio del año pasado, donde Trump comparó el conflicto entre Israel e Irán con una pelea entre niños. En ese contexto, Rutte intervino señalando que “a veces papi tiene que usar un lenguaje fuerte para detenerlos”.
El líder de la OTAN precisó que no se refería a Trump como su “padre”, sino que empleó una expresión común en su idioma que, al ser traducida, adquirió una connotación diferente. “Fue un problema de idioma… ahora tengo que vivir con eso el resto de mi vida”, comentó con un toque de humor.
El comentario se viralizó rápidamente, en parte debido a la reacción jocosa de Trump, quien incluso llegó a utilizar la frase para crear camisetas, según relató el propio Rutte.
Más allá de la anécdota, este episodio se enmarca en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y sus aliados. El presidente Trump ha intensificado sus críticas contra la OTAN, cuestionando la falta de apoyo de los países miembros en conflictos recientes.
En su encuentro más reciente en la Casa Blanca, el mandatario expresó su frustración ante la negativa de algunos aliados a integrarse en iniciativas militares impulsadas por Washington, particularmente en relación con la situación en el estrecho de Ormuz.
Estas declaraciones han reavivado el debate sobre el compromiso de los países miembros con la alianza y el papel de Estados Unidos como líder del bloque.
En este escenario, las palabras de Rutte, a pesar de la aclaración, fueron interpretadas por algunos sectores como una señal de excesiva cercanía hacia Trump, lo que provocó críticas adicionales.
A pesar de la controversia, el secretario general minimizó la importancia del incidente y enfatizó la necesidad de mantener la cooperación entre aliados en un momento de alta tensión geopolítica.


