Estados Unidos.- El presidente de la National Supermarket Association (NSA), Anthony Peña, ha alertado sobre incrementos de hasta un 60% en los precios de los productos de primera necesidad en el país, atribuyendo esta situación a las repercusiones de conflictos bélicos internacionales.
Peña describió un panorama económico tenso, marcado por el encarecimiento del petróleo y el aumento en los costos de transporte, factores que impactan directamente el consumo en los hogares estadounidenses.
Según el presidente de la NSA, los consumidores continúan visitando los supermercados, pero han modificado significativamente sus patrones de compra.
Las familias han adaptado sus hábitos, realizando menos visitas, adquiriendo una menor cantidad de productos y priorizando decisiones de compra más estratégicas ante el contexto inflacionario.
La prioridad en numerosos hogares se ha desplazado de la reposición de despensas hacia la cobertura de gastos esenciales como la renta y los servicios básicos, transformando el acto de consumir en una actividad altamente estratégica.
Esta situación, según Peña, refleja un ajuste generalizado en el costo de vida, impactando con mayor severidad a las comunidades de bajos ingresos, particularmente a la población inmigrante.
Actividades sociales y de ocio fuera del hogar, como salir a comer, han disminuido considerablemente debido a la menor viabilidad económica.
A pesar de ello, el calendario comercial conserva sus picos tradicionales, como el verano (especialmente julio) y festividades como la Navidad y el Día de Acción de Gracias, momentos en que las familias realizan esfuerzos significativos para preservar sus tradiciones de consumo.
En este escenario desafiante, Peña también resaltó las oportunidades para potenciar la presencia de productos dominicanos en el mercado estadounidense, capitalizando la extensa red de supermercados hispanos.
Su visión es posicionar a la NSA como un puente estratégico para facilitar la entrada de empresas dominicanas a Estados Unidos, mediante la reducción de barreras logísticas y económicas.
Asimismo, subrayó el potencial del “crossover market”, un segmento de mercado donde los productos latinos logran captar a consumidores de diversas comunidades, incluyendo las asiática y árabe.
La NSA integra aproximadamente a mil supermercados miembros directos y hasta cuatro mil establecimientos vinculados, de los cuales el 98% es propiedad de empresarios dominicanos. Ciudades como Nueva York y estados como Nueva Jersey, Connecticut y Florida concentran una parte significativa de estas operaciones.
Peña detalló que los supermercados afiliados a la NSA generan al menos 15,000 empleos directos, cifra que puede incrementarse a 25,000 si se consideran los empleos indirectos.
Además, el crecimiento de este sector minorista impulsa la economía dominicana, al aumentar la demanda de productos importados desde el país caribeño y fortalecer tanto las exportaciones como el flujo de remesas.
No obstante, advirtió sobre los desafíos inherentes a la industria, incluyendo la volatilidad de los precios internacionales, la inflación persistente y la consecuente pérdida del poder adquisitivo del consumidor.
A pesar de este panorama, el dirigente empresarial se manifestó optimista.
“Nuestra comunidad es resiliente”, concluyó, expresando su confianza en la capacidad de adaptación del sector frente a un entorno económico incierto.


