MADRID.- La tensión diplomática entre los gobiernos de España e Israel se recrudeció este viernes a raíz del conflicto en el Líbano y las enérgicas críticas del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que fueron replicadas por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Sánchez instó a la Unión Europea (UE) a suspender el acuerdo de asociación con Israel, alertando sobre el riesgo de que el Líbano se transforme «en una nueva Gaza».
El mandatario hacía referencia a la operación militar israelí en curso en territorio libanés, que ha provocado la muerte de más de 1.950 personas, de acuerdo con el centro local de emergencias. Asimismo, mencionó la ofensiva en la Franja de Gaza, que ha dejado más de 72.000 muertos, según las autoridades gazatíes.
La declaración de Sánchez se produjo tras una reciente advertencia de Netanyahu, quien aseguró que España pagaría un «precio» por su «guerra diplomática» contra su país.
Esta escalada de tensiones tuvo lugar en una jornada compleja, en la que Irán condicionó su participación en la reunión negociadora prevista para este sábado con Estados Unidos en Islamabad (Pakistán) a la extensión del alto el fuego al Líbano, donde Israel justifica sus ataques como respuesta a la milicia chií Hizbulá.
En este contexto, Sánchez reiteró su llamado a los miembros de la UE para suspender el acuerdo de asociación con Israel, alegando «violaciones flagrantes» del derecho internacional humanitario, durante su intervención en el European Pulse Forum de Barcelona.
Previamente, el miércoles, el presidente español ya había calificado en redes sociales de «intolerable» el desprecio de Netanyahu por la vida y el derecho internacional.
Como respuesta a las críticas, el Ministerio de Exteriores de Israel prohibió la entrada de representantes españoles al Centro de Coordinación Cívico Militar, un organismo encargado de la supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza, argumentando el «sesgo antiisraelí tan flagrante» del Gobierno de Sánchez.
A esta medida se sumó un videomensaje del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la red social X, donde elevó el tono y ordenó la expulsión de los representantes españoles (actualmente España cuenta con un único miembro observador), acusando a Sánchez de librar «una guerra diplomática» contra su país.
«No estoy dispuesto a tolerar esta hipocresía ni esta hostilidad. No permitiré que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato por ello», sentenció Netanyahu.
Sin aludir directamente a Netanyahu, Sánchez solicitó a la UE actuar con coherencia y empatía, y responder a Israel por «atropellar y violar» numerosos artículos de su acuerdo de asociación.
Meses antes, el presidente español ya había mostrado una postura muy crítica ante la intensa campaña militar de Israel en Gaza, iniciada tras el ataque del 7 de octubre de 2023 por el brazo armado del movimiento islámico Hamás, que dejó 1.200 personas muertas y 250 personas secuestradas en territorio israelí. En aquel momento, las fricciones entre ambos gobiernos fueron constantes.
Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó las descalificaciones de Israel contra España como «absurdas y calumniosas», aludiendo a comentarios recientes de un ministro israelí que tildó a Pedro Sánchez de «completo y absoluto don nadie».
En una entrevista en la televisión pública española (TVE), Albares acusó a Israel de «intentar malograr» la negociación entre Estados Unidos e Irán para detener el conflicto, incluso antes de su encuentro en Islamabad, al persistir con los bombardeos en el Líbano.
La ministra española de Defensa, Margarita Robles, también se sumó al cruce verbal, exigiendo a Israel respetar el territorio libanés y la «vida e integridad» de los 10.000 cascos azules desplegados en la zona.
Robles recordó el «acto gravísimo» del arresto «con violencia» de un casco azul español por parte de militares israelíes esta semana.
Además, la ministra subrayó la necesidad de que «el Líbano esté necesariamente incluido» en cualquier alto el fuego en la grave crisis bélica de Oriente Medio, enfatizando que no se pueden «aceptar de ninguna manera» los bombardeos contra la población civil.
Desde el Gobierno español, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, manifestó en la red social Bluesky su «hostilidad contra los criminales de guerra y los genocidas», en referencia al videomensaje de Netanyahu.


