República Dominicana.- Mario Adaro, juez de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Mendoza, Argentina, afirmó recientemente que la verdadera innovación judicial trasciende el mero uso de la tecnología, postulándola como una cultura creativa que aporta valor social al sector público.
Según Adaro, el aspecto más relevante no reside en la tecnología por sí misma, sino en el cambio de paradigma hacia una “justicia ciudadano-céntrica”, donde el usuario final se erige como el eje principal del sistema.
El magistrado elogió los avances tecnológicos y de innovación observados en el sistema de justicia, haciendo especial énfasis en el progreso de la República Dominicana con su nuevo portal, diseñado para eliminar la “intermediación” innecesaria y posicionar al ciudadano como el centro real del sistema, incluso por encima de jueces y abogados.
Para Adaro, el sistema jurídico debe concebirse como un ecosistema donde magistrados, fiscales, defensores y abogados interactúan bajo un diseño institucional unificado. Sin embargo, advirtió sobre la naturaleza inherentemente “intermediada” de la justicia.
“A diferencia de la salud o la educación, la justicia tiene un diseño con intermediarios. La abogacía debe repensar su rol para entender que el servicio de justicia tiene un solo destinatario: la ciudadanía; no los abogados ni los jueces”, puntualizó el juez.
En este contexto, la tecnología emerge como un puente directo que fomenta la transparencia y la agilidad, dos de las principales demandas sociales. Adaro, cofundador de la comunidad de innovación Red Hood Lab, recalcó la relevancia del nuevo portal de seguimiento de expedientes de la República Dominicana.
“Es un salto abismal que consolida la democracia. Si el ciudadano comprende sus derechos y el estado de su caso, el abogado asume un nuevo rol: acompañar el reclamo para resolver conflictos y pacificar la sociedad”, explicó.
Uno de los puntos más críticos abordados por el magistrado fue la reticencia de las organizaciones públicas a innovar, señalando la falta de preparación para asumir riesgos.
“La innovación tiene el fracaso en su ADN, y las políticas públicas suelen aspirar solo al éxito, no a la experimentación”, detalló.
Adaro propone fomentar un clima de “ensayo y error” que permita mejoras estratégicas sin comprometer recursos excesivos, rompiendo el miedo a lo nuevo. Según el juez, la resistencia al cambio a menudo se origina en la falta de participación.
“Durante décadas, las consultorías diagnosticaban desde afuera. Si creamos modelos participativos, horizontales y colaborativos desde el inicio, las resistencias disminuyen”, aseveró.
Finalmente, el magistrado recomendó adoptar una “mente abierta” y apostar por la transdisciplina, augurando que las organizaciones judiciales del futuro serán menos jurídicas y más integrales, incorporando profesionales de la comunicación, filosofía, sociología y tecnología.
“Debemos desestructurar las jerarquías verticales. A veces confundimos jerarquía con liderazgo. Quizás el magistrado debe enfocarse en dictar sentencias y permitir que el liderazgo en innovación lo asuman otras personas con esas capacidades”, concluyó Adaro tras su intervención.
El juez de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Mendoza, Argentina, Mario Adaro, realizó estas declaraciones tras su participación en la Conferencia del Poder Judicial 2026, una iniciativa clave para trazar el futuro de la justicia en la República Dominicana, consolidar consensos y promover la transformación del sistema judicial del país.
Durante esta actividad, se presentaron avances, se discutieron desafíos y se construyeron propuestas orientadas a fortalecer la justicia dominicana.
El evento contó con la presencia de conferencistas nacionales e internacionales, incluyendo jueces de Puerto Rico, Panamá, Argentina e Italia, entre otros.


