WASHINGTON.-
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió este lunes una firme advertencia, asegurando que su país “eliminará de inmediato” cualquier buque iraní que intente romper el bloqueo naval impuesto en el estratégico estrecho de Ormuz.
A través de su red social Truth Social, el mandatario señaló que las fuerzas estadounidenses actuarán sin titubeos, declarando: “Si cualquiera de estos buques se acerca lo más mínimo a nuestro bloqueo, será eliminado de inmediato”. Trump describió el sistema de neutralización como “rápido y brutal”.
Además, el presidente Trump afirmó que la armada iraní ha sido “prácticamente destruida”, indicando que 158 buques han sido aniquilados, aunque minimizó la amenaza de las embarcaciones rápidas iraníes.
El mensaje del presidente se difundió minutos después de la entrada en vigor del bloqueo ejecutado por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom). El Centcom confirmó que la medida se aplicará a todos los buques que entren o salgan de puertos iraníes.
Según el Centcom, el operativo abarca puertos en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, y aclaró que no se impedirá el tránsito hacia destinos no iraníes. La operación incluye controles, comunicaciones militares y posibles inspecciones en alta mar.
Por su parte, la entidad británica Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido emitió una alerta a la navegación internacional, confirmando que las restricciones marítimas ya estaban en vigor desde las 14:00 GMT del 13 de abril de 2026.
El aumento de la tensión en la región ya se refleja en la economía global, con alzas en los precios del petróleo y caídas en los mercados bursátiles, tras el fracaso de las negociaciones celebradas en Pakistán para poner fin al conflicto iniciado el pasado 28 de febrero.
En el ámbito internacional, aliados tradicionales de Washington como el Reino Unido y España han decidido no sumarse al bloqueo. En contraste, Londres y París trabajan en la organización de una misión multinacional destinada a garantizar la libre navegación en esta vía clave para el comercio energético mundial.
El estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo global, se posiciona nuevamente en el centro de una crisis que amenaza con escalar aún más las tensiones en Medio Oriente.




