Estados Unidos.- La deuda de tarjetas de crédito de los estadounidenses alcanzó un nivel récord de aproximadamente $1.23 billones al cierre del cuarto trimestre de 2025, una cifra que ha encendido las alarmas entre los especialistas financieros. Este aumento significativo, impulsado por tasas de interés elevadas, está generando dificultades crecientes para que los consumidores mantengan el control de sus finanzas.
En promedio, cada usuario de tarjeta de crédito en Estados Unidos acumula cerca de $6,600 en deuda. A pesar de que esta cifra individual podría parecer manejable, las tasas de interés que superan el 21% anual complican el panorama, haciendo que incluso los saldos modestos se incrementen velozmente.
Aunque los expertos concuerdan en que no existe un umbral universal para determinar la deuda excesiva, una referencia crucial es el porcentaje de crédito disponible utilizado.
La planificadora financiera certificada Bobbi Rebell sugiere mantener el uso del crédito por debajo del 30% del límite disponible.
Exceder este porcentaje puede tener un impacto negativo significativo en el historial crediticio y, a su vez, dificultar el cumplimiento de los gastos esenciales.
Datos de la agencia de crédito Experian confirman que superar dicho umbral se asocia con una disminución más pronunciada en la calificación crediticia.
Rebell también enfatizó la complejidad del actual entorno económico, señalando: “Este es un entorno muy difícil para la deuda de tarjetas, con saldos en niveles récord y tasas de interés cerca de máximos históricos”.
Más allá de las métricas porcentuales, los especialistas identifican indicadores claros de que la deuda de tarjetas de crédito está escalando a un nivel problemático.
El asesor financiero Alex Duffy explicó que “cualquier cantidad que cause estrés, que consuma demasiado de tus ingresos o que no te permita ahorrar para el futuro es demasiada deuda”.
Entre las señales de alerta más comunes que indican que la deuda se ha vuelto una carga se incluyen: dificultad para cubrir gastos básicos, realizar únicamente los pagos mínimos mensuales, el uso frecuente de adelantos de efectivo, retrasos o incumplimientos en los pagos, y exceder el límite de crédito.
En escenarios como estos, el incremento de la deuda puede acelerarse. Rebell lo sintetiza: “Tu saldo va a crecer mientras tu capacidad de pago disminuye. Las cosas pueden salirse de control”.
Por su parte, la especialista Kim Chambers afirmó: “La deuda de tarjeta puede considerarse demasiado cuando deja de ser una herramienta útil y se convierte en una carga difícil de manejar”.
Los especialistas financieros instan a tomar medidas inmediatas si la deuda de tarjetas de crédito comienza a volverse inmanejable.
Duffy sugiere como primer paso “dejar de gastar y dejar de abrir nuevas líneas de crédito”. Posteriormente, recomienda establecer un plan para saldar la deuda con la mayor celeridad posible.
Entre las estrategias más recomendadas figuran: priorizar el pago de saldos pequeños o aquellos con las tasas de interés más elevadas, negociar una tasa más baja con la institución financiera, transferir saldos a tarjetas con tasas promocionales más atractivas y consolidar deudas en un único préstamo con un interés menor.
Chambers aconseja una preparación meticulosa antes de la negociación: “El primer paso es investigar otras tasas de interés con tu institución y en el mercado. Tener esa información te ayudará al negociar”.


