Santo Domingo.– El exprocurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, abordó recientemente aspectos aún no esclarecidos del mediático asesinato del niño José Rafael Llenas Aybar, ocurrido hace tres décadas. En sus declaraciones, se refirió a la presunta vinculación de la familia diplomática argentina Palmas Meccia en el caso, señalando que, a pesar de los cuestionamientos públicos, no existieron pruebas suficientes para su sometimiento judicial.
Domínguez Brito explicó que, cuando asumió la investigación en su etapa final, las personas señaladas ya se encontraban fuera del país. «Mi opinión es que pudo haber alguna participación en términos de planificación, pero no hay nada concreto. Tampoco estuvieron presentes al momento del hecho», expresó el exfuncionario, indicando que las decisiones legales se basan únicamente en las evidencias disponibles en el proceso.
El exprocurador también desestimó las versiones que apuntaban a supuestas facilidades para la salida del país de miembros de esta familia, calificando parte de los señalamientos como estrategias de defensa para desviar responsabilidades. Enfatizó que la investigación se sustentó en pruebas directas contra los condenados.
Respecto al móvil del crimen, Domínguez Brito reiteró su postura de que este estuvo principalmente ligado a la vanidad y el deseo de obtener dinero fácil, descartando teorías relacionadas con prácticas satánicas. «No busquemos satanismo; fue una situación ligada al deseo de aparentar y conseguir recursos de forma rápida», afirmó.
El también dirigente político recordó que las pruebas clave que condujeron a la condena de los responsables incluyeron documentos, registros de llamadas y confesiones.
Finalmente, Domínguez Brito reflexionó sobre la necesidad de que el caso sirva como una advertencia social. Subrayó los riesgos que enfrentan los jóvenes ante presiones como el consumismo, el acceso a drogas y la influencia de entornos vulnerables, más que centrarse únicamente en los detalles del crimen en sí.


