Washington.-
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha avivado en los últimos días las especulaciones en Washington sobre una posible candidatura presidencial republicana en 2028, una contienda en la que podría enfrentarse al actual vicepresidente, JD Vance.
La figura principal de la diplomacia estadounidense ofreció el pasado martes una rueda de prensa en la Casa Blanca, asumiendo las funciones de la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, quien se encuentra de baja por maternidad. Durante su comparecencia, Rubio respondió con fluidez y un toque de humor a preguntas sobre temas de relevancia internacional como Irán, China, Venezuela y el papa.
Su actuación fue elogiada en diversos foros conservadores, donde se consideró que proyectó una imagen claramente presidencial. La etiqueta #Rubio2028 rápidamente se convirtió en tendencia en la red social X.
Este miércoles, Rubio compartió en sus redes sociales un video de una de sus respuestas, editado con música que evoca un anuncio de campaña electoral. En dicho fragmento, el Secretario de Estado respondía a una pregunta sobre su visión para el país: “Queremos que Estados Unidos siga siendo un lugar donde cualquiera, sin importar su procedencia, pueda lograr lo que se proponga”. Añadió: “Un país sin limitaciones impuestas por las circunstancias de nacimiento, el color de la piel o el origen étnico. Un lugar donde se puedan superar los desafíos y alcanzar el máximo potencial”.
El material audiovisual ha sido ampliamente difundido en redes sociales por influyentes figuras del ámbito conservador, incluyendo al magnate Elon Musk, quien en 2024 hizo campaña a favor del actual presidente, Donald Trump. Este es el segundo video viral publicado por Rubio en los últimos días, ya que el fin de semana anterior compartió uno en el que aparecía actuando como DJ en una boda. “No están preparados para mi nombre artístico como DJ”, bromeó durante la rueda de prensa.
Rubio, de 54 años, compitió en 2016 con Donald Trump por la candidatura presidencial republicana, que finalmente obtuvo el magnate neoyorquino, a quien posteriormente respaldó.
Trump no puede aspirar a un tercer mandato en 2028. Aunque su sucesor natural sería el vicepresidente Vance, Rubio ha ganado popularidad en los últimos meses y ha recortado distancias en las encuestas con Vance, considerado el principal favorito para la nominación republicana. El Secretario de Estado no ha dado el paso de forma explícita y ha asegurado públicamente que no se presentará en 2028 si Vance, a quien considera su amigo, opta a la nominación.
Por su parte, Trump no se ha posicionado a favor de ninguno de los dos, si bien algunos analistas creen que está otorgando un protagonismo creciente a Rubio frente a Vance. La Casa Blanca publicó el martes un collage con una docena de canales de televisión que mostraban la intervención de Rubio y el mensaje “los ojos del mundo están puestos en la sala de prensa de la Casa Blanca”.
Mientras Rubio acaparaba la atención mediática en Washington, el vicepresidente Vance participaba en un acto de recaudación de fondos en Oklahoma para el Partido Republicano, una acción que podría ayudarle a consolidar su influencia dentro de la organización.
Ambos políticos proceden de contextos muy distintos. Vance creció en una comunidad de Ohio afectada por la desindustrialización y la epidemia de opioides, un origen humilde que le permite conectar con las bases del movimiento trumpista Make America Great Again. Por su lado, Rubio, cuyo idioma materno es el español, es hijo de inmigrantes cubanos que abandonaron la isla en la etapa prerrevolucionaria y ha cimentado su trayectoria política en sus críticas al socialismo. Mientras Vance se inclina por limitar la implicación de Estados Unidos en el exterior, Rubio defiende una política exterior más intervencionista frente a adversarios como Irán o China.


