SANTO DOMINGO.- El asesinato de José Rafael Llenas Aybar, un niño de 12 años, ocurrido en 1996, sigue siendo un caso emblemático en la memoria colectiva dominicana. Su cuerpo, con 34 puñaladas, fue hallado el 4 de mayo de ese año en el arroyo Lebrón, Pedro Brand, atado de pies y manos, lo que generó profundas interrogantes en la ciudadanía sobre la brutalidad del crimen.
Los autores materiales, Mario José Redondo Llenas y Juan Manuel Moliné Rodríguez, cumplieron sus respectivas condenas por este caso que conmocionó al país. Recientemente, el exprocurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, quien en su momento fungió como fiscal del Distrito Nacional representando al Ministerio Público en el proceso, ofreció nuevas declaraciones sobre los motivos del crimen.
En una entrevista para el programa radial «El sol de la tarde«, Domínguez Brito reveló que Redondo Llenas confesó la razón detrás de las múltiples heridas inferidas a su primo. «34 puñaladas le dieron a ese niño… recuerdo como ahora que, creo que fue el general Bencosme o fui yo mismo que le pregunté a Redondo por qué 34 puñaladas, y él respondió: porque yo me imaginaba al niño caminando para ir a contárselo a su tía, la madre del niño, y como para ratificar que estuviera muerto», expresó el exfiscal.
Asimismo, Domínguez Brito recordó haber cuestionado a Moliné en el estrado sobre su inacción para impedir el asesinato, a lo que este respondió, cabizbajo, «porque no supe decir que no». El exprocurador admitió que el expediente del caso Llenas Aybar representa una «deuda personal» para él, manifestando que aún lo perturban sueños recurrentes con el niño atado dentro de un baúl durante 45 minutos. “Me imaginaba el miedo, el dolor, la angustia. Este caso me destruye por dentro”, afirmó visiblemente afectado.
En cuanto a las especulaciones sobre la supuesta implicación de la familia diplomática argentina Palmas Meccia, Domínguez Brito señaló que, si bien no descartaba una vinculación del hijo, Martín Palma, este no se encontraba en el país al momento del secuestro. Además, fue enfático en descartar cualquier relación del crimen con prácticas satánicas, una teoría que circuló ampliamente.
La verdadera motivación detrás del crimen, según Domínguez Brito, fue la vanidad y el deseo de obtener dinero para comprar un Jet Ski mediante un secuestro. Por el asesinato de José Rafael Llenas Aybar, Mario José Redondo Llenas fue condenado a la pena máxima de treinta años, mientras que Juan Manuel Moliné Rodríguez recibió una condena de veinte años, cumpliendo su sentencia y saliendo de prisión en 2016.


