Londres.-
La escasez de entradas y el elevado coste para asistir a la final de la UEFA Champions League han generado una profunda decepción entre los seguidores del Arsenal FC, llevando al club a tomar medidas excepcionales. El Arsenal Supporters Trust (AST) ha expresado su malestar no solo por la limitada asignación de boletos por parte de la UEFA, sino también por la significativa carga financiera que representa para los aficionados tradicionales viajar al Puskas Arena.
Los precios oficiales para el esperado encuentro entre el Arsenal y el PSG se sitúan en un rango considerable, desde los 70 euros (aproximadamente 75,60 dólares) para las ubicaciones más accesibles, hasta los 950 euros (unos 1.026 dólares) para las zonas de mayor categoría.
Esta disparidad en los costes ha sido fuertemente criticada por diversas asociaciones de aficionados, quienes argumentan que la UEFA debería priorizar la lealtad de los seguidores que acompañan a sus equipos a lo largo de toda la temporada, por encima de la maximización de la rentabilidad del evento.
Desde el AST, se ha enfatizado la importancia de que la UEFA reconozca el papel fundamental de los aficionados en la competición, desde la fase de grupos hasta las eliminatorias, instando a un mayor respeto hacia su posición al planificar eventos tan cruciales como la final.
Ante la dificultad de adquirir uno de los 17.000 boletos asignados al club o de asumir los gastos del viaje a Hungría, el Arsenal ha anunciado que habilitará el Emirates Stadium para que miles de seguidores puedan vivir la final en una experiencia comunitaria. Esta iniciativa busca ofrecer una alternativa con un coste mucho más accesible para los aficionados que permanecerán en Londres, mitigando así el impacto de los precios de reventa, que suelen dispararse en los días previos a la cita del 30 de mayo.


