MOSCÚ.- El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó este sábado, durante el desfile militar conmemorativo del Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial, que el Ejército ruso mantiene su avance en Ucrania a pesar del respaldo de «todo el bloque de la OTAN» al bando enemigo.
Desde la Plaza Roja, en el marco del 81 aniversario de la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi, Putin declaró: «Pese a que combaten contra una fuerza agresiva que es apoyada por todo el bloque de la OTAN, nuestros héroes siguen avanzando».
Según el líder ruso, las tropas que participan en la «operación militar especial» en el país vecino, un término utilizado en Rusia, emulan la tradición de los soldados soviéticos que lucharon en la Gran Guerra Patria (1941-1945).
«Les felicito por el Día de la Victoria, nuestra fiesta más importante, sagrada y brillante. La celebramos con orgullo y amor por nuestro país, con la comprensión de que nuestro deber común es defender los intereses y el futuro de la patria», proclamó el mandatario.
Putin rememoró que el Ejército Rojo no solo «salvó» a la Unión Soviética, sino a toda Europa, haciendo hincapié en que muchos países europeos habían capitulado y cedido su soberanía ante el avance hitleriano. Subrayó que «la lealtad a la patria es la verdad suprema» y destacó la consolidación nacional, la fuerza moral y la «capacidad de superar cualquier desafío» como la «clave del éxito» del pueblo ruso. Concluyó con la firme convicción de que «nuestra causa es justa. Estamos juntos, la victoria fue y siempre será nuestra».
El desfile contó con la asistencia de únicamente cinco mandatarios extranjeros: los presidentes de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, y Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, junto con los líderes de Laos, Malasia y Uzbekistán. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, tenía previsto reunirse con Putin en el Kremlin, pero no participó en la parada militar, a la que no asistió ningún líder occidental.
La parada fue comandada por el ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, y coincidió con el quinto año del conflicto en Ucrania. Beloúsov subió a la tribuna para informar al comandante supremo de las Fuerzas Armadas, Putin, sobre la preparación de las tropas. El desfile se llevó a cabo sin armamento pesado por primera vez desde 2007, una medida que el Kremlin justificó debido a lo que denominó una «amenaza terrorista ucraniana».


