NUEVA YORK.- Los trabajadores del Ferrocarril de Long Island (LIRR) podrían iniciar una huelga la próxima semana si no se alcanza un acuerdo contractual con la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), su empleador. Esta acción podría afectar significativamente a miles de pasajeros que dependen del servicio para sus desplazamientos diarios en la región de Nueva York.
Cinco sindicatos, que representan a aproximadamente 3,500 empleados del ferrocarril, han anunciado la posibilidad de convocar una paralización a partir del 16 de mayo. La amenaza de huelga surge tras más de un mes de negociaciones infructuosas con la MTA, las cuales, según reportes de PIX11, no han mostrado avances sustanciales.
Shaun O’Connor, presidente general del Distrito 19 de la Asociación Internacional de Maquinistas, criticó la postura de la MTA, afirmando que se ha mostrado “reacia a sentarse a la mesa y ofrecer algo sustancial”. O’Connor, citado por un medio neoyorquino, añadió que “se nos acaba el tiempo” y calificó las propuestas de la autoridad como “demasiado poco y demasiado tarde”.
En contraste, Janno Lieber, presidente de la MTA, aseguró que las negociaciones están progresando y responsabilizó a los sindicatos de la conclusión de las mismas. “Creo que se han logrado avances. Diría que estamos más cerca, aunque todavía no hemos llegado”, señaló Lieber, y advirtió que sería “una locura que los trabajadores que buscan un aumento de sueldo lo desperdiciaran declarándose en huelga”.
Los trabajadores exigen un incremento salarial del 5% a partir de este año, además de un aumento retroactivo del 9.5% correspondiente a los últimos tres años, un acuerdo al que ambas partes habían llegado previamente. Kevin Sexton, vicepresidente del sindicato Brothers of Local Engineers in Training, destacó la necesidad de este ajuste “para mantenerse al día con el costo de vida en Nueva York”, según lo reportado por ABC7NY.
La próxima reunión de negociación está programada para el lunes. Si la huelga se materializa, O’Connor ha advertido de un cierre total de las operaciones del Ferrocarril de Long Island.
Ante esta eventualidad, la MTA ha indicado que activaría un plan de contingencia, que incluiría autobuses de enlace para los pasajeros. Sin embargo, los usuarios han expresado su preocupación por las dificultades que esta medida podría generar en sus trayectos diarios hacia Manhattan. Residentes consultados por Eyewitness News indicaron que una paralización afectaría significativamente su rutina. Joe Caldarera, residente de Massapequa, estimó que un viaje de una hora podría extenderse hasta tres horas. Por su parte, Melanie Cassino, de Dix Hills, aunque apoya los derechos de los trabajadores, reconoció que una huelga complicaría sus traslados tres veces por semana a la ciudad.


