Washington, D.C., EE.UU.-
La Fundación del Paisaje Cultural ha presentado una demanda ante el Tribunal de Distrito del Distrito de Columbia contra las modificaciones impulsadas por la Administración Trump en el estanque reflectante, alegando que no se sometieron a los procesos federales de revisión patrimonial exigidos por la ley.
La organización cuestiona específicamente la decisión de aplicar pintura azul al fondo del estanque, una intervención que, según sostiene, debía contar con la evaluación y aprobación de la Comisión de Bellas Artes, un organismo federal encargado de supervisar proyectos vinculados al patrimonio arquitectónico y cultural de Washington. Los demandantes han solicitado una orden judicial temporal para detener las obras mientras se determina si el proyecto viola la Ley Nacional de Preservación Histórica, normativa que exige revisiones especiales cuando se realizan modificaciones en sitios considerados históricos.
En abril, el entonces presidente Trump anunció un plan para rehabilitar el estanque reflectante debido a problemas de filtración y deterioro. El mandatario defendió la iniciativa alegando que el lugar presentaba un aspecto descuidado y que el agua lucía “sucia”. Como parte de la remodelación, el Gobierno ordenó aplicar al fondo del estanque un tono azul inspirado en la bandera estadounidense, una decisión que ha generado críticas de expertos en conservación y urbanismo.
La controversia se agudizó tras la revelación del diario The New York Times de un considerable aumento en el costo de las obras. Aunque Trump aseguró inicialmente que la remodelación tendría un costo de 1,8 millones de dólares, documentos oficiales muestran que el presupuesto se disparó hasta los 13,1 millones de dólares, más de siete veces la cifra original. El contrato fue adjudicado sin licitación pública por el Departamento del Interior de Estados Unidos a la empresa Atlantic Industrial Coatings, bajo el argumento de que existía una “urgencia nacional” para completar la obra antes del 4 de julio, fecha en que Estados Unidos celebrará el 250 aniversario de su independencia. La Administración sostuvo que cualquier retraso podría provocar un “grave perjuicio” para el Gobierno federal. Este caso se suma a otros cuestionamientos recientes sobre proyectos impulsados por Trump en Washington, entre ellos su propuesta para construir un gran salón de baile en la Casa Blanca, que también enfrentó críticas por presuntas irregularidades en el proceso de aprobación.


