Estados Unidos.- Una reciente investigación ha revelado que el consumo moderado de huevos podría estar asociado con una menor incidencia de la enfermedad de Alzheimer. Los hallazgos sugieren un posible beneficio neuroprotector de los nutrientes presentes en este alimento cuando se consume como parte de una dieta equilibrada.
El estudio, publicado en el Journal of Nutrition, evaluó los hábitos dietéticos de casi 40,000 personas. Los datos se obtuvieron del Adventist Health Study-2, una gran cohorte prospectiva de adventistas del séptimo día de Estados Unidos, vinculada con los registros de Medicare.
Una muestra de 39,498 participantes fue analizada, de los cuales 2,858 desarrollaron la enfermedad de Alzheimer. La investigación concluyó que el consumo de huevos se asoció de forma independiente con un riesgo significativamente menor de padecer esta patología.
La enfermedad de Alzheimer es la sexta causa principal de muerte en Estados Unidos. Las proyecciones indican que para el año 2050, el número de estadounidenses mayores de 65 años con esta condición podría duplicarse, pasando de un 10% a un 20%. Se estima que la inversión para su manejo alcanzará al menos los 600 mil millones de dólares anuales para esa misma fecha.
Esta enfermedad de deterioro cognitivo posee un carácter multifactorial, destacando la predisposición genética, la salud vascular y la exposición a factores ambientales, en particular la dieta. La alimentación emerge como un factor estratégico y modificable para mejorar las condiciones de las personas con Alzheimer.
El alto perfil nutricional del huevo lo convierte en un alimento ideal para la salud cerebral, siendo rico en proteínas, aminoácidos y compuestos esenciales. Entre ellos se encuentran la Vitamina B12, presente en la yema, fundamental para el metabolismo de las grasas y la regulación de la neuroinflamación.
La colina y el DHA (ácido graso omega-3) favorecen la memoria y el mantenimiento de las sinapsis. Las proteínas de alta calidad, fuente de triptófano, promueven el sueño y el bienestar emocional. Finalmente, la luteína y los carotenoides, junto a los ácidos omega-3, son claves para reducir el estrés oxidativo y mejorar el rendimiento cognitivo a largo plazo.
Para aprovechar al máximo estos beneficios nutricionales, se sugiere consumir los huevos cocinados de formas como hervidos, revueltos o escalfados.


