Santo Domingo.– Directores de diversas escuelas de la República Dominicana han expresado sus profundas aspiraciones y preocupaciones ante la propuesta de transformación integral del sistema educativo. Sus demandas se centran en la necesidad de fortalecer la disciplina, modernizar la infraestructura y vincular la formación académica con las oportunidades de empleo.
Entre los puntos clave señalados por los líderes educativos se encuentran un mayor compromiso de los padres de familia, el fomento del respeto estudiantil y la implementación de un régimen de consecuencias equitativo tanto para alumnos como para docentes. Asimismo, enfatizan la urgencia de reducir la injerencia política en el ámbito educativo y de adoptar un currículo innovador que motive el interés de los estudiantes.
La adecuación de los espacios físicos también figura prominentemente en sus solicitudes. Marisol Jiménez, directora de la Escuela Café con Leche en el sector de Herrera, lamenta la sobrepoblación en su plantel, que atiende a 700 alumnos. Subraya la necesidad de aulas y áreas adecuadas para la jornada extendida, que permitan la práctica de deportes y actividades extracurriculares como música, danza y pintura, beneficiosas para el desarrollo integral y el apoyo a estudiantes con dificultades de aprendizaje.
Jiménez también deploró la falta de servicios básicos, como el agua, en su escuela, lo que les obliga a usar una bomba sumergible, y señaló que incluso detalles como el diseño de los uniformes y mochilas escolares pueden afectar la moral estudiantil. Reclamó un mayor compromiso familiar, que se refleje en la asistencia de los alumnos con tareas y uniformes limpios, y la necesidad de evitar la interrupción de clases por conflictos sindicales.
Augusto Casilla, director del Centro de Excelencia República de Colombia en el ensanche Luperón, enfatizó que es fundamental que la reforma se enfoque en la mejora de los aprendizajes, incluyendo la comprensión lectora, el pensamiento crítico, las competencias en matemáticas y ciencias, junto con el área STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Abogó por un régimen de consecuencias para familias y estudiantes, así como por un compromiso con el futuro laboral de los docentes. Casilla añadió que gran parte de su tiempo se consume en controlar situaciones negativas y propuso la abolición de trámites burocráticos excesivos, como los relacionados con los registros.
Por su parte, Benecia Muñoz, directora de la Escuela Primaria Juventud en Desarrollo, en Cristo Rey, expresó su esperanza de que la reforma fortalezca la calidad educativa desde la primaria hasta la universidad, formando jóvenes críticos, creativos y capaces de desarrollarse en una sociedad exigente. Manifestó su preocupación por el desempleo de profesionales y la desconexión entre el sistema educativo y sectores clave como el turismo, las zonas francas, la tecnología y la innovación. Muñoz aspira a una educación más humana, moderna y ligada a la realidad socioeconómica del país, que garantice un futuro digno para los jóvenes.
Desde Los Alcarrizos, Silverio Sierra Florian, director de la Escuela Primaria Narciso González, insistió en una mayor inversión en la calidad del sistema, la formación continua de alumnos y docentes, la mejora de la infraestructura ante la sobrepoblación, la entrega oportuna de libros y alimentos de calidad elaborados en los planteles, y la eliminación de la politiquería.
Amarilis Camarena, directora de la Escuela Básica Fidel Ferrer, en La Fe, sostuvo que el verdadero cambio dependerá del compromiso de cada actor educativo y de la devolución de autoridad a los centros escolares por parte del Estado, promoviendo un desarrollo integral de los estudiantes sin un paternalismo excesivo. Subrayó que la transformación no debe quedarse en discursos, sino manifestarse en las aulas y en la esperanza de las familias.
Pedro Enriquillo Soñe Lora, director del Instituto Tecnológico Unión Panamericana, hizo hincapié en la urgencia de mejorar los resultados académicos. Con 285 alumnos en jornada extendida, Soñe Lora abogó por fortalecer la disciplina, eliminar distracciones, fomentar valores y crear ambientes limpios y adecuados que inviten a la concentración. Reconoció la necesidad de inversiones en áreas como laboratorios, pero asumió que tales mejoras requieren tiempo.
El sector docente se encuentra a la expectativa del Decreto 306-9, que busca establecer un proyecto de ley para una transformación integral de la educación desde el nivel primario hasta el universitario. Las consultas públicas sobre esta iniciativa están programadas para iniciarse el 16 de junio y concluir el 29 de junio.


