GINEBRA.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó hoy que se mantienen en once los casos de hantavirus asociados al crucero exploratorio Hondius. Todos los afectados son personas que estuvieron a bordo de la embarcación, y la OMS ha reiterado que el riesgo para la población mundial se considera bajo, aunque la situación epidemiológica continuará bajo vigilancia.
Del total de once casos, se han registrado tres muertes, lo que representa una tasa de letalidad del 27 %. Hasta el momento, ocho casos han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio como infecciones por la variante de los Andes del hantavirus, mientras que dos se clasifican como probables y uno permanece sin ser concluyente.
Según la última actualización del informe epidemiológico de la OMS, los países implicados están realizando el seguimiento y rastreo de todos los contactos de los casos de hantavirus vinculados al crucero. Esta labor incluye a los pasajeros que desembarcaron en la isla de Santa Elena (Reino Unido), en Cabo Verde y en Tenerife (España).
Actualmente, el crucero se dirige al puerto de Róterdam, en los Países Bajos, considerado el más grande de Europa. A bordo viajan 25 miembros de la tripulación, junto con un médico y una enfermera de la OMS, quienes serán puestos en cuarentena a su llegada.
La OMS mantiene la hipótesis de que el primer caso contrajo la infección antes de embarcar en el crucero. Se cree que la exposición al virus ocurrió en tierra, aparentemente durante actividades de avistamiento de aves.
Con el fin de determinar el origen de este brote, se están llevando a cabo investigaciones sobre las circunstancias de la exposición inicial y la fuente del virus. Estas labores se realizan en colaboración con las autoridades de Chile y Argentina, país desde el cual zarpó el crucero.
«Las pruebas actuales sugieren una posterior transmisión de persona a persona a bordo del barco», afirmó un representante de la OMS. «Esto también se ve respaldado por un análisis preliminar de las secuencias, que muestran una secuencia muy similar, casi idéntica, en los diferentes casos», añadió.
La infección por hantavirus humano se adquiere principalmente por contacto con la orina, las heces o la saliva de roedores infectados, o al tocar superficies contaminadas. La exposición ocurre comúnmente durante actividades como la limpieza de edificios invadidos por roedores, pero también puede producirse en actividades rutinarias en áreas altamente contaminadas.
Los casos en humanos se registran con mayor frecuencia en entornos rurales, tales como bosques, campos y granjas, lugares donde la presencia de roedores y las oportunidades de exposición son más elevadas.
En este contexto, la organización sanitaria destacó que la respuesta actual, que incluye la cuarentena de quienes han desembarcado, el aislamiento rápido de nuevos casos sospechosos y el seguimiento de los contactos, es eficaz para limitar el riesgo de una mayor propagación.
Ante la ausencia de un tratamiento específico para el hantavirus, la OMS recomendó que los casos sospechosos sean trasladados sin demora a un servicio de urgencias o a una unidad de cuidados intensivos, según sea necesario y posible.


