WASHINGTON.– El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes en la Casa Blanca al senador brasileño Flávio Bolsonaro para respaldar su candidatura presidencial, a menos de tres semanas de haberse reunido con el actual mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) publicó en sus redes sociales una fotografía en la que se le ve de pie junto a Trump, sentado en el escritorio del Despacho Oval. Flávio Bolsonaro había viajado el domingo por la noche a Washington en busca de esta reunión, la cual no había sido confirmada oficialmente por la Casa Blanca.
El senador derechista buscaba con este encuentro un impulso crucial a su candidatura, especialmente después de la filtración que lo vincula con Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado bajo sospechas de estar detrás del mayor fraude financiero en la historia del país. Esta conexión ha afectado negativamente su apoyo en las encuestas.
Según audios filtrados a la prensa, Flávio Bolsonaro se refería a Vorcaro como “hermano” y le solicitó una suma millonaria para financiar una película sobre su padre. El senador ha reconocido el vínculo con el banquero, pero ha negado cualquier irregularidad en la financiación, argumentando que se trata de “dinero privado”. No obstante, estas revelaciones han provocado un retroceso significativo en las encuestas electorales, que ahora lo sitúan varios puntos por detrás de Lula, después de haber estado en un empate técnico.
La familia Bolsonaro comparte una cierta afinidad ideológica con el expresidente estadounidense. Trump intentó, de forma infructuosa, influir en el proceso judicial por golpismo contra el padre de Flávio, el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro. En ese momento, Trump impuso altos aranceles sobre las importaciones brasileñas y sanciones contra el magistrado de la Corte Suprema encargado del caso, aunque posteriormente dio marcha atrás tras una negociación con el Gobierno brasileño.
Este encuentro de Flávio Bolsonaro con Trump se produce poco después de que el presidente Lula también se reuniera con Trump en la Casa Blanca el pasado 7 de mayo, un encuentro que ambos líderes calificaron de positivo.


