WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que el grupo chií Hizbulá se ha comprometido a detener los ataques contra territorio israelí y que, a cambio, Israel frenará su ofensiva militar en el Líbano.
La declaración se produce después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, propuso a Israel y al Líbano un plan de “desescalada gradual” para reducir las tensiones en medio del recrudecimiento de las hostilidades en la región.
Según fuentes estadounidenses consultadas por EFE, Rubio sostuvo conversaciones telefónicas el pasado domingo con el presidente libanés, Joseph Aoun, y con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con el objetivo de impulsar una salida diplomática al conflicto.
La propuesta de Washington contempla que Hizbulá suspenda por completo sus ataques contra Israel. A cambio, el Gobierno israelí se comprometería a no intensificar las operaciones militares sobre Beirut y otras zonas del territorio libanés.
“Esto crearía un espacio para una desescalada gradual y un cese efectivo de las hostilidades”, señaló un alto funcionario estadounidense.
Pese a los esfuerzos diplomáticos, la situación sobre el terreno continúa deteriorándose. Israel tomó el domingo el castillo de Beaufort, una posición estratégica ubicada en el sur del Líbano, al norte del río Litani. Además, el Gobierno de Netanyahu ordenó este lunes nuevos ataques contra los suburbios de Beirut.
La intensificación de las operaciones militares ocurre a pesar del alto el fuego vigente desde el pasado 17 de abril y a pocas horas de que representantes de Israel y el Líbano celebren este martes en Washington una cuarta ronda de conversaciones de paz, un proceso que Hizbulá rechaza.
El anuncio de Trump abre una nueva expectativa de reducción de la violencia, aunque la continuidad de los enfrentamientos y la falta de consenso entre las partes mantienen la incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar una paz duradera en la región.




