Santo Domingo.- Con el recién inaugurado Circuito Vial Bajo Yuna, con una longitud de 49.2 kilómetros, el Gobierno apuesta a transformar la conectividad terrestre y potenciar el rendimiento agrícola en uno de los lugares más productivos del país: la zona norte.
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), responsable de ejecutar la obra, consideró hoy que la misma impactará directa e indirectamente a más de 30,000 pobladores de las provincias Duarte, María Trinidad Sánchez y Sánchez Ramírez, en especial a agricultores, comerciantes, estudiantes y transportistas.
Precisó que, con esa obra, iniciativa del presidente Luis Abinader, se puso fin a décadas de traslados a través de caminos rústicos y en pésimas condiciones, garantizando ahora desplazamientos más rápidos, seguros y un ahorro significativo de tiempo y combustible.
La cartera precisó que el Bajo Yuna es el motor principal de la producción arrocera nacional, con alrededor de 300,000 tareas bajo cultivo, además de registrar una importante producción de cacao a escala comercial.
A raíz de su puesta en servicio, el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, destacó el valor estratégico de la obra. "El Circuito Vial del Bajo Yuna llega en un momento clave, con el aumento de la producción de arroz, eliminando trabas para su transporte. Estamos llenos de vías que comunican unas comunidades con otras y mejoran la calidad de vida de la gente", precisó el funcionario.
La cartera señaló que esa nueva vía transforma por completo la conectividad del Nordeste al enlazar comunidades históricamente aisladas como La Reforma, Las Coles, La Jagua, El Jobo, Jobo Afuera, Molenillo, La Garza y Paraguay, conectándolas directamente con la autopista Juan Pablo II y la carretera Nagua-Samaná.


