Miami, EE.UU.- La NASA ha ordenado a los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) refugiarse en sus respectivas naves espaciales y mantenerse preparados para una posible evacuación, luego de que una fuga de aire en el segmento ruso del complejo orbital mostrara señales de agravamiento.
La medida preventiva fue adoptada mientras especialistas de la agencia espacial rusa Roscosmos realizaban una compleja operación para contener el escape de aire detectado en una de las secciones más antiguas de la estación. La portavoz de la NASA, Bethany Stevens, informó a través de la red social X que la fuga ha estado presente desde hace algún tiempo, aunque hasta ahora había sido mitigada mediante intervenciones periódicas realizadas por los equipos rusos.
La aparición de nuevas filtraciones obligó a Roscosmos a programar una reparación más extensa. Como medida de seguridad, la NASA instruyó a los integrantes de la misión SpaceX Crew-12 y al astronauta estadounidense Chris Williams a trasladarse a la cápsula Dragon y permanecer listos ante cualquier eventualidad.
“Por precaución extrema, la NASA ha dirigido a los cuatro miembros de la tripulación SpaceX Crew-12 y al astronauta Chris Williams a asumir una postura de seguridad elevada en la nave espacial Dragon mientras se realiza la reparación”, explicó Stevens.
Además de los cuatro integrantes de la misión de SpaceX, entre ellos el cosmonauta ruso Andrey Fedyaev, otros dos tripulantes rusos permanecen actualmente a bordo de la estación orbital. Las grietas detectadas en el módulo Zvezda, considerado la primera contribución completamente rusa a la EEI, han generado preocupación constante entre los expertos de la NASA y sus socios internacionales.
La agencia estadounidense aseguró que continúa trabajando junto a Roscosmos y otras agencias espaciales para encontrar una solución definitiva que garantice la seguridad y operatividad de la estación. Desde su incorporación en el año 2000, el módulo Zvezda ha desempeñado funciones esenciales para la vida y el funcionamiento de la EEI, incluyendo alojamiento para la tripulación, sistemas de soporte vital, distribución de energía, procesamiento de datos, control de vuelo y propulsión.
Además de sus funciones operativas, Zvezda sirve como puerto de acoplamiento para las naves rusas Soyuz y Progress, fundamentales para el abastecimiento y transporte de tripulaciones. La NASA tiene previsto concluir las operaciones de la Estación Espacial Internacional a finales de 2030 y proceder a su desorbitación controlada en 2031, poniendo fin a más de tres décadas de servicio desde su lanzamiento en 1998.
Como parte de la transición, la agencia espacial estadounidense planea utilizar futuras plataformas comerciales en órbita terrestre baja para continuar investigaciones científicas en microgravedad y desarrollar nuevas tecnologías para la exploración espacial.




