Lima.- El partido político fujimorista Fuerza Popular declaró este domingo que el proceso electoral celebrado en Perú «todavía no ha concluido», tras los resultados preliminares de las encuestas realizadas al término del sufragio, que indican un empate técnico entre la candidata derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez.
«El proceso electoral todavía no ha terminado; este es el momento en que entran a tallar nuestros personeros (delegados) y la defensa de cada voto», sostuvo el candidato a primer vicepresidente por Fuerza Popular, Luis Galarreta, en un breve pronunciamiento ante la prensa.
Por su parte, el candidato a segundo vicepresidente por el fujimorismo, Miguel Torres, sostuvo que con el término del sufragio «comienza la lucha y la defensa del voto».
«Hoy nos toca defender la voluntad popular, que la decisión que han tomado los peruanos quede reflejada en los resultados electorales», remarcó Torres.
Mientras que Fujimori no compareció ante la prensa, sus candidatos a vicepresidentes agradecieron el apoyo que recibieron de otros partidos derechistas en los últimos días, entre ellos del ultraderechista Rafael López Aliaga, quien denunció en las últimas semanas sin presentar pruebas contundentes un supuesto fraude en su contra en las elecciones generales del pasado 12 de abril.
Según los sondeos a pie de urna divulgados al término de la segunda vuelta, Fujimori recibió un 50,7 % de los votos y Sánchez un 49,3 %, según Ipsos; mientras que Datum indicó que la candidata del partido Fuerza Popular obtuvo 50,53 % de votos y el candidato de Juntos por el Perú un 49,47 %. Ambos sondeos tienen un margen de error de un 3 %.
Fujimori recibió los resultados de este sondeo en su domicilio junto a sus hijas, mientras que Sánchez lo hizo en la cárcel de Barbadillo, la prisión reservada exclusivamente para expresidentes de Perú, donde está recluido el exmandatario Pedro Castillo (2021-2022), al que representó en estos comicios.
Más de 27,3 millones de peruanos estaban convocados a las urnas para elegir a la opción que obtendrá el derecho de gobernar el país entre 1990 y 2031, tras una década de inestabilidad política que llevó a Perú a tener 8 presidentes.




